Trump planea destruir anticonceptivos almacenados en Bélgica y generó una ola de críticas desde Europa y Estados Unidos. Los suministros, valorados en más de 9 millones de dólares, están destinados a mujeres en zonas de guerra y campos de refugiados.
Bélgica y la UE, en alerta
El material se encuentra en Geel, en una bodega financiada por Estados Unidos. Incluye píldoras, implantes y dispositivos intrauterinos. Aunque aún no hay decisión final, el vocero del Departamento de Estado, Tommy Pigott, confirmó que “Trump planea destruir anticonceptivos” por contener medicamentos que “potencialmente” inducen abortos.
El gobierno belga ya dialoga con Washington para evitar su destrucción. La Unión Europea también sigue el caso “de cerca” y evalúa soluciones.
Protestas bipartidistas en EE. UU.
Las senadoras Jeanne Shaheen (demócrata) y Lisa Murkowski (republicana) enviaron una carta al secretario de Estado, Marco Rubio. Pidieron salvar los anticonceptivos y permitir su distribución por terceros. Calificaron la incineración como “un desperdicio del dinero de los contribuyentes”.
Organizaciones como Médicos Sin Fronteras y MSI Reproductive Choices se ofrecieron a asumir los costos y distribuir los insumos. Pero el gobierno rechazó las propuestas. La reserva tiene productos válidos hasta 2031.
Presión sobre Macron
En Francia también crecen las críticas. Charles Dallara, nieto de un pionero de la anticoncepción, pidió al presidente Emmanuel Macron que no permita la destrucción.
“Tenemos una responsabilidad moral e histórica”, escribió. Trump planea destruir anticonceptivos, pero la presión internacional sigue aumentando.
