Sicarios asesinan a tiros a un conductor de autobús frente a sus pasajeros en Lima y desafían el Plan Escudo desplegado por el Gobierno de Keiko Fujimori. Un pistolero asesinó a balazos la noche de este lunes al conductor de una unidad de transporte público frente a decenas de usuarios en una avenida del sur de Lima, burlando el despliegue de seguridad ordenado por la presidenta Keiko Fujimori para frenar la ola de extorsiones en la capital peruana. Ciertamente, el ataque ocurrió dentro de un autobús perteneciente a la empresa «Vipusa», compañía que recorre la ciudad de norte a sur y que acumula ocho atentados armados desde 2024. Por lo tanto, los gremios del transporte y los sectores de oposición cuestionan la efectividad de las medidas gubernamentales.
Ataque en el sur de Lima, pánico entre pasajeros y antecedentes de Vipusa
Sobre las circunstancias del homicidio, agentes policiales y testigos informaron que el atacante abordó la unidad camuflado como un usuario común antes de disparar al menos cuatro veces contra el chofer, identificado como Mauro Garrido, de 46 años de edad. En este sentido, grabaciones difundidas por televisoras locales registraron los momentos de terror que vivieron los usuarios —entre ellos varios niños— y los gritos de auxilio de la cobradora de pasajes en plena balacera.
«Un sujeto armado que viajaba como falso pasajero propinó cuatro disparos directos al conductor Mauro Garrido en una ruta del sur limeño, sumando un nuevo ataque criminal contra la empresa Vipusa», confirmaron los partes policiales presentados a los medios de comunicación.
Por consiguiente, las divisiones de homicidios acordonaron el sector obrero del crimen, zona que horas antes había sufrido anegaciones por lluvias inusuales.
Cuestionamientos al Plan Escudo, balance fiscal y antecedentes electorales
Militares en las calles y críticas de la oposición
Por su parte, el Ejecutivo activó el pasado 8 de octubre el denominado «Plan Escudo», asignando contingentes mixtos de policías y militares para custodiar terminales y parte de las más de 22.000 unidades de transporte urbano en Lima. Sin embargo, la delincuencia perpetró ocho ataques adicionales y asesinó a tres choferes desde el inicio del plan, incluyendo un tiroteo con 15 impactos contra una terminal la misma noche de inauguración del operativo. En este contexto, los partidos de oposición criticaron el uso de esquemas de patrullaje tradicional y exigieron mayor inversión en inteligencia policial y vigilancia electrónica, mientras Fujimori —quien asumió el mando el 28 de julio— pidió paciencia a la ciudadanía argumentando que no es posible mostrar resultados definitivos en 15 días.
Alza del delito de extorsión y promesas de campaña
Por otro lado, los reportes del Ministerio Público revelaron que entre enero y el 17 de julio se contabilizaron 107 ataques extorsivos contra el sector transporte en la capital, reflejando una crisis que golpea principalmente a los sectores populares y a los pequeños comerciantes de la periferia limeña. Ciertamente, las estadísticas oficiales demuestran que las denuncias formales por extorsión en Perú escalaron drásticamente desde 2.421 casos en 2019 hasta alcanzar 26.734 registros en 2025, convirtiéndose en el eje central de la pasada campaña presidencial donde Fujimori prometió aplicar la mano dura y emular las labores de inteligencia policial desarrolladas durante el mandato de su padre, el fallecido expresidente Alberto Fujimori.
Con información de Diario La Calle
