Tribunal Supremo de Brasil suma dos votos para condenar al expresidente Jair Bolsonaro. El magistrado Flávio Dino respaldó este martes al juez Alexandre de Moraes, relator del juicio por golpismo contra Jair Bolsonaro.
Dino sostuvo que el líder de la ultraderecha es culpable de conspirar contra el sistema democrático brasileño. Con su posición, la Primera Sala del Supremo suma dos de cinco votos posibles por la condena de Bolsonaro y otros siete acusados de graves delitos contra la democracia y sus instituciones.
La Fiscalía asegura que Bolsonaro y antiguos colaboradores, incluidos exministros y jefes militares, planearon impedir que Luiz Inácio Lula da Silva asumiera la presidencia tras las elecciones de octubre de 2022. Según Dino, hubo violencia y amenazas graves durante ese periodo, que pusieron al país en una situación de crisis política profunda.
El magistrado destacó bloqueos de carreteras, atentados frustrados y campamentos de activistas de extrema derecha frente a cuarteles del Ejército. “Esos campamentos no estaban en la puerta de iglesias. Fueron frente a cuarteles con fusiles, ametralladoras y tanques”, enfatizó Dino, subrayando la gravedad de los hechos.
Dino consideró a Bolsonaro como la «figura dominante» de la conspiración, con control sobre todos los actos, mientras los demás acusados tuvieron un rol secundario, por lo que recibirían penas menores. El magistrado, de 57 años, fue designado al Supremo en febrero de 2024 por el presidente Lula, tras desempeñarse como ministro de Justicia desde enero de 2023.
Las defensas de todos los acusados solicitaron la recusación de los jueces por supuesta parcialidad, pero la sala rechazó unánimemente esos planteamientos. Aún deben pronunciarse los magistrados Luiz Fux, Cármen Lúcia Antunes y Cristiano Zanin, presidente de la Primera Sala, antes de definir las penas individuales.
Se espera que las audiencias concluyan el viernes, cuando el relator Alexandre de Moraes proponga las condenas, más severas para Bolsonaro por ser líder de la conspiración. La Fiscalía afirma que el complot comenzó a mediados de 2021, pero se consolidó tras las elecciones de 2022, cuando Bolsonaro buscaba la reelección.
