Tragedia en Texas: inundaciones arrasan campamento infantil. Las inundaciones en el centro de Texas dejaron al menos 81 muertos, incluidos 28 niños, tras el desbordamiento repentino del río Guadalupe, que afectó gravemente al campamento cristiano Camp Mystic, en el condado de Kerr.
Río creció 8 metros en 45 minutos
El desastre ocurrió antes del amanecer del viernes 4 de julio, cuando una lluvia torrencial hizo que el río subiera casi 8 metros en menos de una hora. Muchas niñas dormían en cabañas a pocos metros del cauce.
“Se veían kayaks en los árboles, árboles arrancados, ya no parecía Camp Mystic”, relató Stella Thompson, sobreviviente de 13 años.
Daños irreparables y búsqueda en curso
El veterano director del campamento, Richard “Dick” Eastland, figura entre los fallecidos, junto con varias niñas. Aún 10 menores y un monitor permanecen desaparecidos.
Tragedia en Texas: inundaciones arrasan campamento infantil
Los equipos de rescate, con apoyo aéreo y terrestre, continúan las labores, aunque la esperanza de encontrar sobrevivientes se desvanece.
Acciones heroicas entre el caos
Hubo evacuaciones en camiones militares. Un consejero rompió ventanas y salvó a niñas que nadaron en la oscuridad, con el agua al cuello, hasta un tramo de tierra firme.
“¿Se imaginan, en la oscuridad, con árboles y rocas flotando?”, dijo el vicegobernador Dan Patrick.
Incluso las cabañas en zonas elevadas resultaron anegadas. La consejera Katharine Somerville dijo que nunca imaginaron algo así.
Más allá de Camp Mystic
Otros campamentos también fueron impactados. En Heart O’ the Hills, la directora Jane Ragsdale murió, aunque el sitio estaba cerrado al momento de la inundación.
Reflexión y duelo
Camp Mystic, operado por la misma familia por generaciones, es un lugar al que acuden cada año niñas de todo Texas y del país.
Ahora, las familias enfrentan una espera dolorosa y surgen preguntas sobre la seguridad de estos campamentos junto al río.
El gobernador Greg Abbott prometió que la búsqueda seguirá hasta encontrar a todos. Mientras tanto, Stella, conmovida por la tragedia, repite un verso que le enseñaron en el campamento:
“El amor en tu corazón no fue puesto ahí para quedarse. El amor no es amor hasta que lo entregas”.
