Valencia, 2 de septiembre de 2026-. Detectaron rastros de cocaína y otros químicos en agua de tuberías de cinco ciudades colombianas.
El estudio fue realizado junto con la Universidad de La Sabana. Las muestras fueron recolectadas y analizadas entre diciembre de 2025 y enero de 2026.
Los investigadores tomaron muestras en 12 ciudades y 19 puntos de recolección. El estudio abarcó territorios donde viven unos 17 millones de personas.
Esta cifra representa aproximadamente 32% de la población colombiana, según el informe presentado por la organización.
Las muestras incluyeron ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena y Cúcuta. También fueron analizados otros siete municipios.
Detectaron rastros de cocaína y otros químicos en agua de tuberías de cinco ciudades colombianas
El hallazgo principal fue la presencia de cocaína en agua del grifo previamente tratada.
Las ciudades afectadas fueron Bogotá, Cali, Cartagena, Popayán y Quibdó.
En conjunto, estas localidades concentran más de 11,8 millones de habitantes.
El informe señala que, salvo en Cali, las trazas permanecieron después del proceso de potabilización.
En Bogotá se detectaron 0,027 microgramos por litro después del tratamiento.
Antes del proceso, las muestras registraron 0,030 microgramos por litro en La Regadera.
En la planta de Tibitoc, la concentración registrada fue de 0,018 microgramos por litro.
En Cali se detectaron 0,030 microgramos por litro antes del tratamiento. La muestra correspondió a la planta Puerto Mallarino.
Cartagena registró 0,032 microgramos por litro en el Canal del Dique. Tras el tratamiento, bajó a 0,005 microgramos.
Popayán y Quibdó registraron concentraciones de 0,004 y 0,002 microgramos por litro, respectivamente.
También hallaron residuos químicos
Los investigadores detectaron otras sustancias junto con las trazas de cocaína.
Entre ellas aparecen acetona, metanol, nitrógeno amoniacal y diésel.
El informe relaciona estos compuestos con actividades vinculadas al procesamiento ilícito de cocaína.
Sin embargo, los autores aclaran que las concentraciones encontradas no permiten establecer efectos clínicos inmediatos.
Tampoco consideran posible atribuir cada hallazgo a una única fuente de contaminación.
El estudio plantea que podría existir una contaminación química difusa y persistente en determinados sistemas hídricos.
Según sus autores, esta situación estaría relacionada con territorios donde opera la producción ilícita de cocaína.
Leonardo Coutinho, director ejecutivo del SFS, cuestionó el impacto ambiental generado por estas actividades.
El funcionario sostuvo que los residuos químicos pueden afectar suelos y fuentes de agua.
También planteó la necesidad de abordar el problema desde la contaminación generada durante el procesamiento de drogas.
No existe una alerta sanitaria inmediata
El informe dedica parte de su análisis a los posibles efectos de una exposición prolongada.
Los investigadores identifican a niños y adultos mayores como grupos potencialmente más vulnerables.
Sin embargo, aclaran que las concentraciones encontradas no equivalen a una intoxicación aguda.
Tampoco representan, por sí mismas, una enfermedad clínica comprobada en la población.
Los autores plantean la necesidad de aumentar el monitoreo ambiental y epidemiológico.
El estudio también advierte sobre posibles efectos de estos contaminantes en la seguridad alimentaria.
Una evidencia experimental citada señala posibles alteraciones en plantas expuestas a determinadas concentraciones de cocaína.
Los autores mencionan posibles efectos sobre la germinación y el desarrollo inicial de algunos cultivos.
Entre los productos mencionados aparecen café, arroz, banano, cacao, tomate y cebolla.
El informe también señala que algunos residuos utilizados durante el procesamiento pueden modificar las condiciones químicas del suelo.
Estos cambios podrían alterar la disponibilidad de nutrientes y afectar terrenos agrícolas.
Informe analiza rutas de químicos
El SFS también estudió las rutas comerciales de sustancias químicas de doble uso.
Para ello, analizó datos de Naciones Unidas correspondientes al período entre 2015 y 2024.
El análisis incluyó siete corredores comerciales vinculados con China, Brasil, Venezuela, Ecuador y Colombia.
Entre ellos aparecen las rutas China-Colombia, China-Venezuela, China-Ecuador y Brasil-Colombia.
También fueron considerados los corredores Brasil-Venezuela, Ecuador-Colombia y Brasil-Colombia.
El informe señala a empresas chinas como una fuente importante de precursores químicos utilizados ilegalmente.
Esta conclusión fue sustentada por referencias a estudios de Naciones Unidas, la Unión Europea y Estados Unidos.
El SFS también plantea cuestionamientos políticos sobre la aplicación de controles en China.
Sin embargo, el documento no sostiene que exista una política formal de patrocinio estatal del narcotráfico.
Sus autores hablan de una posible asimetría en la aplicación de las normas.
El hallazgo de cocaína en agua potable de Colombia abre nuevas interrogantes ambientales.
Los investigadores consideran necesario ampliar el monitoreo para determinar el alcance real de esta contaminación.
Con información de Diario Las Américas.
