Chevron evalúa inversiones en Venezuela pese a presión de Trump. Tras la salida de Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump ha instado a las compañías petroleras estadounidenses a invertir 100.000 millones de dólares en el sector venezolano, con la expectativa de revitalizar la producción y reducir los precios del crudo estadounidense. Sin embargo, Chevron, la única petrolera estadounidense activa en el país, mantiene cautela y no planea grandes inversiones inmediatas, según fuentes cercanas a la compañía.
Los ejecutivos de Chevron señalan que primero necesitan estabilidad política y precios del petróleo más altos para garantizar rentabilidad. Actualmente, la compañía extrae unos 240.000 barriles diarios, alrededor de un tercio de la producción de Venezuela, y podría aumentar su producción hasta en un 50% en los próximos 18 a 24 meses.
Chevron evalúa inversiones en Venezuela pese a presión de Trump
Chevron está bien posicionada gracias a su experiencia previa y sus cuatro empresas conjuntas en Venezuela, lo que le permitiría actuar más rápido que cualquier otra petrolera si se levantan sanciones y se clarifica el marco legal. Sin embargo, los riesgos legales, políticos y financieros todavía son altos, y la compañía exige garantías sobre contratos, seguridad y estabilidad antes de comprometer grandes sumas.
Trump, en contraste, ha manifestado públicamente su expectativa de que las empresas estadounidenses aceleren la recuperación petrolera venezolana y ha mostrado su descontento con aquellas que no cumplen con sus planes. Otras compañías, como ExxonMobil, observan de cerca la estrategia de Chevron antes de decidir su participación.
Analistas advierten que cualquier aumento significativo en la inversión requerirá reparar oleoductos, bombas y equipos, además de negociar un marco legal claro entre Estados Unidos y Venezuela. Mientras tanto, la mayor parte de la industria permanecerá al margen hasta que se levanten las sanciones y se garanticen condiciones seguras para invertir.
En resumen, Chevron podría liderar la recuperación petrolera de Venezuela, pero lo hará de manera mesurada, evaluando cuidadosamente los riesgos y esperando señales claras de estabilidad y respaldo legal del gobierno estadounidense.
