Santiago Peña renunció a la presidencia de Paraguay en medio de la crisis económica que desató la intervención de un importante banco del país.
La dimisión formal del presidente de Paraguay Santiago Peña a su cargo se concretó tras el colapso político y financiero provocado por la intervención de Ueno Bank. El mandatario formalizó la decisión luego de perder el respaldo del partido de gobierno y confirmarse la existencia de votos suficientes para su destitución en el Congreso.
La dimisión del presidente de Paraguay Santiago Peña ocurrió pocas horas después de que la Asociación Nacional Republicana (Partido Colorado) le retirara el apoyo oficialista. El titular del Congreso, Basilio «Bachi» Núñez, junto al exmandatario Horacio Cartes, habían reclamado públicamente la separación del cargo para preservar la institucionalidad.
El detonante de la dimisión fue la intervención y cierre del banco digital Ueno, entidad que concentraba 2,9 millones de clientes y millonarios fondos del Estado. El Banco Central del Paraguay (BCP) detectó un severo déficit de solvencia, lo que provocó la paralización total de las operaciones financieras y protestas en las calles.
La oposición e integrantes de la bancada oficialista acusaron a la administración central de fallas graves en la supervisión de la entidad. Ante la inminente aprobación de la acusación con mayoría cualificada en la Cámara de Diputados, Peña decidió dimitir antes de la votación formal.
Transición institucional y plan de contingencia
Tras confirmarse la renuncia del presidente de Paraguay Santiago Peña, la sucesión ejecutiva deberá ser asumida de acuerdo con los mecanismos establecidos en la Constitución nacional. Las autoridades del Congreso coordinan los trámites legales para la toma de posesión del nuevo jefe de Estado
