Valencia, 5 de enero de 2026-. Sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU se centró en Venezuela La discusión reunió posturas distintas de países latinoamericanos y europeos sobre la situación venezolana.
Las intervenciones abordaron el impacto regional, el respeto al derecho internacional y las vías para una salida política.
Sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU se centró en Venezuela
Durante la sesión, México advirtió que una agresión militar de Estados Unidos contra Venezuela genera un grave riesgo regional.
El señalamiento fue expuesto por el representante permanente de México ante la ONU, Héctor Vasconcelos.
El diplomático afirmó que el Gobierno de México condenó la acción militar del pasado 3 de enero.
Indicó que el ataque se dirigió contra objetivos en territorio venezolano.
Según Vasconcelos, la operación violó el artículo segundo de la Carta de las Naciones Unidas.
México sostuvo que este tipo de acciones compromete el derecho internacional y la estabilidad colectiva.
El embajador recordó que América Latina y el Caribe se han consolidado como una zona de paz.
Advirtió que romper ese equilibrio afecta la seguridad regional y el bienestar de los pueblos.
México llamó al Consejo a actuar con decisión frente a estos hechos.
Reiteró su respaldo a soluciones pacíficas y al diálogo entre Estados.
Paraguay y el llamado institucional
Venezuela en el Consejo también fue abordada por Paraguay desde una posición diferente.
El embajador paraguayo ante la ONU, Marcelo Scappini, pidió el retorno de la institucionalidad democrática.
Su declaración siguió a la captura de Nicolás Maduro el pasado sábado.
Scappini sostuvo que debe permitirse una transición basada en la voluntad popular.
Señaló que las autoridades legítimamente electas deben asumir el poder.
En ese contexto, mencionó al opositor Edmundo González.
El diplomático afirmó que este paso es clave para la estabilidad regional.
Paraguay no condenó de forma directa el bombardeo sobre Caracas.
Sin embargo, reafirmó su compromiso con la resolución pacífica de los conflictos.
También solicitó la liberación de todos los presos políticos en Venezuela.
Según la ONG Foro Penal, hasta el 29 de diciembre había 863 detenidos.
Paraguay mantiene su postura pese a la ruptura de relaciones diplomáticas con Venezuela en 2025.
España insiste en el diálogo
España también fijó posición durante el debate sobre Venezuela en el Consejo.
El embajador español ante la ONU, Héctor Gómez, afirmó que la fuerza jamás trae democracia.
Expresó preocupación por el precedente que deja la operación militar estadounidense.
Gómez subrayó la importancia de respetar la soberanía y la integridad territorial.
Recordó que los recursos naturales forman parte de la soberanía de los Estados.
España reconoció que combatir el crimen organizado es una prioridad regional.
No obstante, indicó que solo puede lograrse mediante cooperación internacional.
El diplomático defendió el diálogo como única vía para una solución duradera.
Reiteró que España no reconoció la reelección de Maduro en 2024.
También afirmó que cualquier condena debe hacerse desde la legalidad internacional.
