Expertos chinos califican de «controlable» la represa natural en la frontera con Nepal tras la destructiva riada que ya deja más de dos mil desaparecidos. Especialistas del Gobierno chino catalogaron este sábado 29 de agosto de 2026 como «controlable» el nivel de amenaza derivado del dique natural formado tras el violento alud que azotó la zona limítrofe entre el norte de Nepal y el suroeste de la región autónoma del Tíbet.
Por lo tanto, los técnicos confirmaron que la acumulación hídrica drena de manera paulatina sin necesidad de ejecutar detonaciones o zanjas artificiales por los momentos, aunque los organismos de protección civil sostienen un monitoreo constante con aeronaves no tripuladas y radares de alta precisión para prevenir nuevos deslizamientos de tierra.
Dimensiones de la barrera hídrica, drenaje natural y vigilancia tecnológica
En primer lugar, los reportes científicos detallaron que el taponamiento del cauce fluvial se originó por el arrastre masivo de bloques de hielo, rocas, sedimentos glaciares y lodo denso, componentes que le otorgan una gran inestabilidad a la estructura.
En este sentido, la superficie del embalse improvisado abarca aproximadamente 100.000 metros cuadrados —una extensión equivalente a 14 canchas de fútbol reglamentarias—, situación que obligó a paralizar temporalmente los rescates el viernes por temor a un desbordamiento intempestivo.
«La represa continúa desaguando de forma natural y su nivel de riesgo se ha reducido al punto de que no se considera necesaria una intervención mecánica inmediata, manteniéndose la vigilancia con radares y drones ante eventuales desprendimientos», reseñaron fuentes científicas a través de la cadena estatal CCTV.
Por consiguiente, los ingenieros descartaron por ahora una fractura violenta del dique y autorizaron el reinicio paulatino de los protocolos de búsqueda en las riberas.
Labores de rastreo en Gyirong, maquinaria pesada y balance de víctimas
Tecnología de profundidad y despeje vial
Por su parte, las brigadas de auxilio concentran sus esfuerzos en el paso fronterizo de Gyirong, punto neurálgico que quedó completamente arrasado por el caudal de escombros. De manera paralela, más de 50 bomberos rastrean los escombros empleando sondas para espacios confinados y dispositivos técnicos capaces de detectar señales de vida hasta a 20 metros de profundidad bajo el fango, mientras 60 especialistas y 28 unidades de maquinaria pesada lograron despejar 2,5 kilómetros de la carretera nacional, situándose a escasos 1,8 kilómetros del puesto limítrofe tras sortear las intensas lluvias que bloquean las rutas de montaña.
Cómputo global de fallecidos y desaparecidos
Al respecto, las autoridades de Nepal notificaron un saldo de 626 víctimas fatales y 2.426 ciudadanos con paradero desconocido a lo largo de sus valles. Asimismo, las autoridades chinas mantienen el recuento de siete personas fallecidas y 554 desaparecidos en la jurisdicción de Gyirong, consolidando un balance transfronterizo de 3.613 personas afectadas de gravedad entre decesos y pérdidas de contacto.
Con información de EFE
