Valencia, 26 de febrero de 2026-. Rusia se pronunció respecto al incidente de la lancha estadounidense interceptada por Cuba. El Ministerio del Interior de Cuba informó que los diez ocupantes de la embarcación tenían “intenciones de realizar una infiltración con fines terroristas”. Según la versión oficial, la lancha ingresó de forma ilegal en aguas territoriales y abrió fuego contra una unidad de Tropas Guardafronteras que intentó detenerla para su identificación. Las autoridades cubanas reportaron que cuatro tripulantes fueron abatidos y seis resultaron heridos, mientras un oficial cubano recibió atención médica.
El Ministerio indicó que todos los heridos son ciudadanos cubanos residentes en Estados Unidos. Durante la operación se incautaron fusiles de asalto, armas cortas, artefactos explosivos artesanales, chalecos antibalas, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje. El incidente en aguas cubanas fue divulgado en medios estatales y generó una rápida reacción internacional.
Rusia se pronunció respecto al incidente de la lancha estadounidense interceptada por Cuba
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró que su gobierno no especulará sobre lo ocurrido hasta obtener información independiente. Aseguró que la embajada de Estados Unidos en La Habana solicitó acceso a los sobrevivientes para conocer su situación. Rubio negó cualquier participación de personal estadounidense en el tiroteo y afirmó que la administración de Donald Trump quiere verificar los hechos antes de emitir conclusiones.
Desde Moscú, la portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, calificó el hecho como “una agresiva provocación de Estados Unidos”. Aseguró que el objetivo sería escalar la situación y desatar un conflicto, según declaraciones ofrecidas a la agencia rusa TASS. Estas afirmaciones añadieron un nuevo matiz geopolítico al incidente en aguas cubanas.
Contexto de tensión y antecedentes recientes
El suceso ocurre en medio de un clima de alta tensión entre Washington y La Habana. Estados Unidos mantiene un asedio petrolero sobre la isla e insta al gobierno cubano a alcanzar un acuerdo energético. En los últimos años se han registrado varios episodios similares, incluidos dos en 2022, aunque la mayoría estuvo vinculada a intentos de salida irregular de ciudadanos cubanos.
