Rusia descarga una lluvia de misiles sobre Kiev y deja 18 heridos mientras Ucrania desafía las advertencias y bombardea refinerías rusas. las fuerzas militares de la Federación Rusa perpetraron un ataque nocturno masivo con misiles balísticos y drones suicidas contra Kiev, dejando un saldo de al menos 18 personas heridas este jueves 17 de septiembre de 2026.
La capital amaneció estremecida por fuertes detonaciones en medio de una orden urgente de alerta roja.
Este recrudecimiento sobre el terreno ocurrió instantes después de que el Congreso de Estados Unidos aprobara formalmente un nuevo pliego de sanciones económicas contra Moscú y sus socios comerciales con la intención de forzar a las autoridades rusas a sentarse en una mesa de negociación.
Estragos en Kiev y víctimas en el litoral del mar Negro
A través de sus canales digitales oficiales, el alcalde de la capital ucraniana, Vitali Klitschko, detalló la magnitud de las afectaciones urbanas que provocó la incursión enemiga.
El funcionario constató que los proyectiles impactaron directamente contra un inmueble residencial de la urbe, elevando rápidamente el conteo a 18 civiles lesionados.
En tal sentido, el mandatario nacional, Volodimir Zelenski, denunció la sistemática ofensiva contra objetivos no militares a lo largo del territorio:
«Una vez más se han atacado infraestructuras civiles y se han registrado daños en ocho regiones».
Asimismo, las brigadas de rescate y los delegados de defensa civil atendieron a siete ciudadanos heridos en la provincia costera de Odesa, sumando otros tres lesionados graves en las inmediaciones de Zaporiyia.
Aunado a esto, el Ministerio de Infraestructura y Transportes notificó una grave tragedia naval tras el impacto de un artefacto aéreo contra un carguero con matrícula de Tanzania:
El dron ruso asesinó de forma instantánea al capitán del navío mercantil y causó serias heridas corporales a tres tripulantes mientras la embarcación navegaba rumbo a los muelles ucranianos.
Escudo aéreo en Ucrania y la respuesta bélica sobre Yaroslavl
El parte defensivo ante la lluvia de proyectiles
Por otra parte, el comando de la Fuerza Aérea de Ucrania detalló el arsenal utilizado por el ejército invasor a lo largo de la madrugada.
En consecuencia, el mando militar confirmó el lanzamiento de un volumen indeterminado de misiles antibuque y balísticos, cuatro proyectiles de crucero, 10 cohetes tipo Banderol y 157 drones artillados, equipando cerca de la mitad de estos últimos con potentes motores a reacción.
Frente a esta acometida masiva, las baterías antiaéreas destruyeron siete misiles Banderol y derribaron 124 drones en pleno vuelo, aunque los restos y las ojivas restantes provocaron deflagraciones e impactos en 36 ubicaciones geográficas distintas.
Incursión profunda contra la refinería Slavneft-YANOS y Rostov
De igual forma, las unidades militares ucranianas ejecutaron un contragolpe coordinado contra objetivos estratégicos dentro del suelo ruso, alcanzando la refinería Slavneft-YANOS en Yaroslavl —ubicada a escasos 250 kilómetros al norte de Moscú— y un aeródromo militar en Rostov del Don.
A pesar de que el líder estadounidense Donald Trump solicitó previamente a Kiev abstenerse de bombardear los complejos de refinación petrolera, el gobernador provincial Mijaíl Yevráev confirmó daños estructurales en las tuberías de la planta hidrocarburífera, aunque aseguró que repelieron 65 drones sin registrar víctimas.
Por añadidura, el gobernador regional Yuri Slusar reveló que el bombardeo sobre Rostov del Don desmanteló el tendido eléctrico y dejó a oscuras a cuatro municipios metropolitanos, mientras el canal informativo independiente Astra alertaba sobre un pavoroso fuego en la base aérea militar de la ciudad.
Para cerrar, el mandatario moscovita Serguéi Sobianin reportó el derribo de seis drones dirigidos al centro de la capital rusa.
Con información de DW
