Rinky Hijikata frena el sueño de Tomás Etcheverry en París y sella una histórica clasificación a cuartos de final tras doblegar a Djokovic. El tenista australiano Rinky Hijikata —número 83 del escalafón internacional y clasificado desde la ronda previa— frenó este jueves 5 de noviembre de 2026 la marcha triunfal del argentino Tomás Martín Etcheverry en los octavos de final del Masters 1.000 de París.
Apenas un día después de protagonizar el gran impacto del certamen al despedir al serbio Novak Djokovic, máximo monarca histórico de la cita parisina, el oceánico remontó una batalla de más de dos horas de duración para imponerse con parciales de 2-6, 6-3 y 7-5.
La remontada en la pista 1 y el quiebre decisivo en el tercer set
El deportista platense de 27 años pisó la pista 1 de la capital gala exhibiendo una contundencia impecable, llevándose la primera manga con holgura tras firmar un arranque demoledor frente a su oponente de 25 años.
Sin embargo, el australiano reaccionó con tenacidad en el segundo parcial, emparejó las acciones con un sólido 6-3 y forzó la definición en un tercer capítulo de máxima paridad.
En tal sentido, la igualdad predominó en el marcador hasta el undécimo juego, momento en el que Hijikata capitalizó los errores de Etcheverry para quebrar su servicio y sellar posteriormente el triunfo con su propio saque.
A este respecto, el platense dejó escapar la oportunidad de igualar la marca de Diego Schwartzman, quien figuraba como el último argentino en acceder a los cuartos de final de París en la edición de 2020.
Aunado a esto, los aficionados rioplatenses rememoraban la gesta de David Nalbandian, único exponente de ese país que alzó el trofeo en la capital francesa hace 19 años tras batir en la final a Rafael Nadal.
Asimismo, la prematura eliminación de los principales cabezas de serie abría una ventana inmejorable para que el jugador suramericano soñara con el título.
El balance personal de Etcheverry y la consagración de Hijikata
Las reflexiones del argentino y su próximo reto en Estocolmo
Por otra parte, Etcheverry cerró su participación en París con la tranquilidad de haber quebrado una racha adversa de seis caídas al hilo que arrastraba desde los octavos de final del Abierto de Estados Unidos.
El platense brilló a lo largo de la semana al derrotar al ruso Andrei Rublev y despachar luego al australiano Alex de Miñaur, logrando frente a este último su primera victoria ante un integrante del top 10 mundial tras 21 enfrentamientos.
En consecuencia, el deportista valoró su renacer competitivo en declaraciones ofrecidas a la agencia EFE: «Hay que mirar el vaso medio lleno. No venía demasiado bien y encontré un buen nivel nuevamente en este torneo. Ahora hay que seguir. Queda un torneo más, jugaré en Estocolmo».
No obstante, el jugador reconoció que la amargura dominó sus sensaciones tras la derrota: «Estoy enfadado, triste, había arrancado bien el partido, estaba en un gran nivel y acabar perdiendo es duro».
El argentino atribuyó su traspié a errores puntuales en momentos de alta tensión, lamentando no haber aprovechado las dos oportunidades de quiebre que dispuso en el último parcial, una falla que a la postre definió el encuentro.
La marca histórica para el jugador australiano
Por añadidura, el éxito catapulta a Hijikata hacia una dimensión inédita al convertirse en el primer tenista surgido de la fase de clasificación que avanza a los cuartos de final en la historia del torneo bajo techo de París.
Este desempeño sobresaliente asegurará el ingreso del jugador oceánico dentro del selecto grupo de los 60 mejores exponentes del circuito masculino.
En tal sentido, el australiano aguarda ahora por su adversario de cuartos de final, quien surgirá de la llave entre el italiano Lorenzo Musetti —verdugo de Alexander Zverev, flamante nuevo número uno del mundo— y el local francés Luca van Assche.
Por otro lado, la prensa especializada aplaudió la entrega de ambos contendientes, destacando el espíritu combativo que exhibió el cuadro argentino durante toda la semana en suelo europeo.
Con información de EFE
