Valencia, 20 de agosto de 2026-. Restauración de relicario de la Santa Águeda con un cráneo humano causó polémica en las redes sociales (video). La ciudad italiana conmemoró esta semana el IX Centenario de la traslación de los restos de la santa. El momento más comentado fue la reintroducción del cráneo atribuido a Santa Águeda en su busto relicario restaurado.
La ceremonia se realizó el 17 de agosto y estuvo presidida por el arzobispo Luigi Renna. Tras colocar la pieza, el relicario fue nuevamente sellado para garantizar su conservación y veneración.
El acto también contó con la presencia del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede. El religioso acudió como enviado pontificio designado para las celebraciones.
Restauración de relicario de la Santa Águeda con un cráneo humano causó polémica en las redes sociales (video)
La ceremonia en Catania generó repercusión internacional, especialmente después de que las imágenes fueran difundidas en redes sociales. La exposición pública del procedimiento despertó comentarios diversos entre los usuarios.
Para la Iglesia Católica, la veneración de reliquias forma parte de una tradición desarrollada desde los primeros siglos del cristianismo. Esta práctica comprende la conservación de cuerpos, fragmentos óseos y otros restos asociados con santos y beatos.
La doctrina católica sostiene que las reliquias reciben veneración porque pertenecieron a personas consideradas ejemplos de vida cristiana. También existe la costumbre de colocar reliquias auténticas bajo determinados altares durante la dedicación de templos.
La Iglesia aclara que estos restos no poseen poderes mágicos propios. Su finalidad es recordar a la persona venerada y favorecer la devoción de los creyentes.
El regreso de las reliquias a Catania
Santa Águeda es una de las principales figuras religiosas de Sicilia y una referencia histórica para Catania. La tradición sostiene que fue una joven cristiana martirizada durante las persecuciones romanas del siglo III.
Según los relatos conservados por la Iglesia, murió en el año 251 después de rechazar las pretensiones del procónsul Quinciano. Con el paso del tiempo, sus restos se convirtieron en uno de los principales símbolos religiosos de la ciudad.
Las celebraciones de este año recuerdan el retorno de las reliquias a Catania en 1126. Antes de regresar a la ciudad, habían permanecido durante un periodo en Constantinopla.
