Valencia, 20 de agosto de 2026-. Amenazas de Trump de emprender una ofensiva económica contra Irán disparó el precio del petróleo.
Según la información de AFP, el mercado energético reaccionó a las nuevas medidas impulsadas por Washington contra Teherán. La estrategia estadounidense busca incrementar el aislamiento económico de Irán.
El barril de Brent del mar del Norte, para entrega en octubre, avanzó 2,36% y cerró en 93,78 dólares. Mientras tanto, el West Texas Intermediate (WTI), para entrega en septiembre, ganó 2,33% hasta 87,83 dólares.
El incremento se produjo mientras Estados Unidos pidió a sus aliados y a China respaldar la nueva campaña del presidente Donald Trump. El objetivo declarado es aumentar la presión sobre la economía iraní.
Amenazas de Trump de emprender una ofensiva económica contra Irán disparó el precio del petróleo
La evolución del petróleo está vinculada también a la situación del estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el transporte marítimo. El conflicto mantiene reducido el tráfico comercial que atraviesa esta vía.
Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management, explicó que Irán tiene amplia experiencia para sortear las sanciones internacionales. Según el especialista, las nuevas medidas aumentan la presión económica, pero no garantizan un regreso a las negociaciones.
El analista consideró que las actuales condiciones hacen pensar que el estrecho de Ormuz podría permanecer cerrado durante un periodo prolongado. Esta situación añade incertidumbre al mercado energético internacional.
Estados Unidos también ha intensificado las medidas contra las actividades económicas iraníes. Washington busca limitar los recursos disponibles para el gobierno de Teherán mediante nuevas restricciones.
Irán permanece bajo sanciones internacionales desde la revolución de 1979. Desde entonces, las autoridades iraníes han desarrollado mecanismos para enfrentar las restricciones económicas.
Tráfico marítimo mantiene la preocupación
David Morrison, analista de Trade Nation, señaló que los datos marítimos muestran una fuerte reducción del tránsito comercial. Según su análisis, el volumen actual representa solo una fracción de los niveles registrados antes de la guerra.
El comportamiento del tráfico marítimo alimenta las preocupaciones sobre la continuidad de las restricciones en el estrecho de Ormuz. Cualquier prolongación podría mantener la presión sobre los precios energéticos.
La situación también dificulta las expectativas de una solución diplomática cercana al conflicto. Las nuevas acciones estadounidenses buscan aumentar el aislamiento de Irán.
Rasmussen advirtió que la presión económica no implica necesariamente que Teherán decida regresar a la mesa de negociación. Por ello, los mercados siguen atentos a cualquier cambio relacionado con el conflicto.
