Valencia, 30 de diciembre de 2025-. Reportaron que el mar arrastró restos de embarcaciones atacadas por EEUU a Colombia. El 6 de noviembre, Erika Palacio Fernández grabó humo saliendo del mar cerca de la península de La Guajira, Colombia, presenciando las secuelas de un ataque aéreo estadounidense. Dos días después, pescadores localizaron una embarcación calcinada de 30 metros y dos cuerpos, junto a bidones, chalecos salvavidas y decenas de paquetes parcialmente quemados.
Reportaron que el mar arrastró restos de embarcaciones atacadas por EEUU a Colombia
Los restos flotantes constituyen la primera evidencia física verificada de la campaña estadounidense, que ha destruido 29 embarcaciones y causado más de 100 muertes en el Caribe y Pacífico oriental. El análisis del video de Palacio realizado por The New York Times confirmó que los daños en la embarcación corresponden a un ataque aéreo.
La directora regional de Medicina Legal, Erika Patricia Vargas Sánchez, indicó que los cuerpos fueron trasladados a Barranquilla entre el 16 y 17 de diciembre. Hasta ahora, no se han realizado autopsias, y se desconoce la identidad de las víctimas.
Contexto y reacción local
La península de La Guajira es una zona remota gobernada en gran parte por comunidades indígenas wayú. Aristótele Palmar García, inspector local, relató cómo enterraron los cuerpos siguiendo tradiciones locales para protegerlos de animales. Los paquetes encontrados contenían restos de marihuana y chalecos salvavidas quemados, desconcertando a las autoridades locales.
Expertos señalan que el contrabando de marihuana y cocaína en La Guajira se realiza a pequeña escala, gestionado por comunidades locales y grupos armados menores, distinto a la narrativa de grandes cárteles. Estefanía Ciro, investigadora colombiana, explicó que estas operaciones reflejan la vida cotidiana de la región.
Implicaciones legales y geopolíticas
El ejército estadounidense no ha presentado pruebas de que las embarcaciones transportaran drogas o estuvieran vinculadas a organizaciones criminales. Especialistas en derecho internacional consideran los ataques ilegales, al afectar a civiles sin amenaza inmediata comprobada.
El incidente también evidencia la falta de presencia estatal en la zona y la complejidad de la frontera marítima entre Colombia y Venezuela, donde se realizan operaciones de contrabando con relativa impunidad.
