Reclutamiento de menores por grupos armados en Colombia creció drásticamente en la última década, alerta informe. Un reporte de International Crisis Group advierte que los casos pasaron de alrededor de 100 en 2016 a al menos 620 en 2024. Los grupos criminales utilizan redes sociales y promesas de dinero o protección para captar a niños y adolescentes.
El reclutamiento de menores de edad por parte de grupos armados y organizaciones criminales en Colombia ha aumentado de manera “drástica” en los últimos diez años, según un informe publicado este jueves por la organización no gubernamental International Crisis Group.
De acuerdo con el documento, titulado “Menores en el frente de batalla: detener el reclutamiento infantil en Colombia”, en 2016 —año en que el Gobierno firmó el acuerdo de paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)— había alrededor de 100 menores reclutados. Para 2024, la cifra ascendía al menos a 620 casos, aunque se estima que el número real podría ser mayor.
Reclutamiento de menores por grupos armados en Colombia creció drásticamente en la última década, alerta informe
El informe sostiene que, tras la desmovilización de las FARC, el Estado no logró ocupar de manera efectiva los territorios que antes estaban bajo control de esa guerrilla. Ese vacío fue aprovechado por otros grupos armados y redes criminales para expandir sus actividades ilícitas y fortalecer sus estructuras.
En ese contexto, el reclutamiento de menores se convirtió en una estrategia clave para aumentar rápidamente el número de integrantes.
“La forma más fácil, más barata y más eficaz para crecer en número de personas en las filas fue reclutar no solo mayores de edad, sino también niños y niñas”, señaló a CNN Elizabeth Dickinson, directora adjunta de International Crisis Group para América Latina y el Caribe.
Según la especialista, el reclutamiento infantil está hoy “en el centro de la organización del conflicto”, ya que los grupos armados dependen de menores para controlar territorio y, en algunos casos, incluso para servir como escudos humanos de comandantes de mayor rango.
Promesas de dinero y poder en redes sociales
El informe destaca que el reclutamiento ya no ocurre únicamente mediante la fuerza. En muchos casos, los grupos captan a niños, niñas y adolescentes con promesas de dinero, estatus, protección o una supuesta vida mejor.
Las redes sociales como Facebook y TikTok se han convertido en herramientas clave para difundir un “imaginario de riqueza”, mostrando motos, celulares, poder y reconocimiento dentro de las comunidades.
“Los grupos se han vuelto expertos en vender una imagen de acceso a riqueza y poder. Aprovechan la vulnerabilidad de los niños para venderles un cuento”, explicó Dickinson.
Los menores reclutados suelen ser destinados a tareas como vigilancia, mensajería o apoyo logístico. En algunos casos son trasladados lejos de sus hogares para evitar fugas. Muchas familias no denuncian por temor a represalias.
Violaciones a derechos humanos y llamado al Estado
El documento subraya que el reclutamiento infantil constituye una grave violación de los derechos humanos y puede configurar un crimen de guerra.
Además, advierte que las políticas de prevención han sido insuficientes y llama al Estado colombiano a reforzar la vigilancia en escuelas y comunidades vulnerables, así como a destinar mayores recursos para frenar esta práctica.
Según el informe, los menores que logran salir de estos grupos lo hacen generalmente por cuatro vías: la muerte, la fuga, el rescate por parte de sus comunidades o la intervención de las fuerzas de seguridad.
International Crisis Group también alertó que patrones similares de reclutamiento se han detectado en otros países de América Latina con altos niveles de violencia criminal, como Ecuador y México.
Público TV solicitó comentarios a la Presidencia y al Ministerio de Defensa de Colombia y está a la espera de respuesta.
