Valencia, 20 de marzo de 2026-. Putin arremetió contra las mujeres que no desean tener hijos. El gobierno ruso modificó las guías para las pruebas de salud reproductiva con el objetivo de fomentar la natalidad. Esta medida establece que las mujeres que manifiesten no desear descendencia reciban orientación psicológica profesional.
Curiosamente, esta recomendación específica no aplica para los hombres que participen en los mismos chequeos médicos anuales. El documento describe el procedimiento como una evaluación voluntaria que puede realizarse una vez cada doce meses. Sanidad ha modificado los cuestionarios oficiales que deben rellenar las pacientes durante su visita al especialista.
Putin arremetió contra las mujeres que no desean tener hijos
El nuevo formulario para las mujeres consta de 61 preguntas detalladas sobre su estado físico y sus expectativas personales. Tres de estas interrogantes se centran exclusivamente en la salud reproductiva y el deseo de formar una familia. La pregunta final consulta directamente cuántos hijos les gustaría tener en total, incluyendo los que ya han nacido.
Por el contrario, el cuestionario para varones es mucho más breve y cuenta únicamente con 26 preguntas totales. En su caso, la consulta sobre la paternidad se formula de manera distinta y condicionada a factores externos. Se les pregunta cuántos hijos desearían tener «dadas sus circunstancias actuales», sin sugerir apoyo psicológico ante una negativa.
Las autoridades sanitarias advierten que el objetivo es prevenir los abortos y fomentar una actitud positiva hacia la maternidad. Según cita el diario Kommersant, se busca crear un entorno que favorezca el crecimiento poblacional en el país. Rusia enfrenta desde hace años el reto de habitar sus vastos terrenos mediante el aumento de la natalidad.
Declaraciones y contexto legal actual
Serguéi Leónov, jefe del Comité de Salud de la Duma Estatal, defendió la iniciativa ante los medios locales. Según el funcionario, la sugerencia de ir al psicólogo es una manifestación de preocupación genuina por las mujeres. Leónov afirmó que un profesional puede ayudar a comprender motivos ocultos o dificultades en las relaciones personales.
Esta medida se suma a otras políticas de biopolítica implementadas por el gobierno ruso en los últimos tiempos. A finales de 2025, la Justicia impuso la primera multa por incitación al aborto a un ciudadano ruso. El hombre alegó razones económicas para no querer ser padre de gemelos, pero fue sancionado por las autoridades.
Además, en 2024 se aprobó una ley que prohíbe la propaganda de la ideología conocida como «childfree». Muchas clínicas privadas han recibido presiones para renunciar a sus licencias para practicar interrupciones del embarazo legalmente.
