Representantes profesorales de ocho de las principales universidades públicas del país emitieron un comunicado este 29 de abril de 2026, en el que demandan un aumento de sueldo urgente y ajustado a la realidad económica nacional. Los voceros de instituciones como la UCV, LUZ, ULA y USB denunciaron que el sector atraviesa una crisis humanitaria compleja, exacerbada por una congelación salarial que se ha mantenido durante más de cuatro años, lo que ha destruido el poder adquisitivo de los académicos y trabajadores en general.
En el documento, los gremios enfatizan que la exigencia de un aumento de sueldo no es solo una petición laboral, sino un mandato constitucional. Basan su reclamo en el artículo 91 de la Carta Magna, el cual establece que todo trabajador tiene derecho a un ingreso suficiente que permita cubrir las necesidades básicas materiales, sociales e intelectuales. Los académicos señalaron que el actual escenario económico del país ofrece condiciones para iniciar una recuperación progresiva de los salarios, rechazando además la aplicación de instructivos que desconocen derechos adquiridos y escalas de profesionalización.
Más allá de la remuneración personal, los consejos universitarios alertaron sobre el estado crítico de la educación superior en Venezuela, solicitando que el Estado cumpla con las recomendaciones de la Unesco de invertir entre el 4% y 6% del PIB en educación. Denunciaron una calamitosa desinversión en tecnología, investigación e infraestructura básica, además de alertar sobre la desaparición práctica de los servicios de salud y previsión para el personal docente y administrativo.
Ante la falta de respuestas oficiales, los profesores hicieron un llamado nacional a participar en las movilizaciones convocadas para este viernes 1 de mayo, Día Internacional del Trabajador. La intención es unificar las voces de los distintos sectores públicos para presionar por un aumento de sueldo que respete las contrataciones colectivas y la autonomía universitaria. La lucha de los universitarios busca rescatar la democracia y garantizar una educación de calidad para las futuras generaciones.
Con información de Versión Final.
