Estados Unidos inició esta semana una serie de maniobras militares en Cayo Hueso, Florida, para probar tecnologías avanzadas de sistemas militares autónomos impulsados por inteligencia artificial (IA). Estos ejercicios, denominados FLEX 2026, se desarrollan a escasos 150 kilómetros de las costas cubanas y forman parte de la estrategia para establecer el nuevo Comando de Guerra Autónoma del Comando Sur (SAWC). El objetivo principal es integrar plataformas no tripuladas con fuerzas tradicionales para combatir redes narcoterroristas en el Caribe y América Latina.
El despliegue de estos sistemas militares autónomos ocurre en un momento de máxima fricción diplomática. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó recientemente que Cuba facilita la presencia de servicios de inteligencia de países adversarios cerca de territorio estadounidense, acusación que La Habana ha calificado como una fabricación de «pretextos». Estas tensiones se ven intensificadas por la retórica de la administración del presidente Donald Trump, quien ha sugerido que la isla podría ser el siguiente objetivo tras las incursiones militares realizadas este año en Venezuela e Irán.
Impacto de la estrategia de presión en la región
La implementación de estas nuevas tecnologías de guerra coincide con un endurecimiento de las sanciones económicas contra el gobierno cubano. La estrategia de Washington ha incluido:
- Restricciones petroleras: Presión a terceros países para impedir el suministro de combustible a la isla.
- Crisis energética: Como consecuencia, Cuba enfrenta apagones prolongados y dificultades extremas en servicios básicos.
- Vigilancia tecnológica: El uso de sistemas militares autónomos permite un monitoreo constante y semiautónomo de las actividades marítimas en el estrecho de Florida.
Hacia una nueva era de guerra autónoma
La creación de la fuerza de guerra autónoma, ordenada el pasado 21 de abril, busca desarticular amenazas regionales mediante la automatización de la defensa. El ejercicio en Cayo Hueso funciona como un laboratorio real para evaluar cómo la inteligencia artificial puede optimizar las operaciones de la Cuarta Flota de la Armada. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con cautela este avance tecnológico en el Caribe, que se suma a la captura del expresidente Nicolás Maduro en enero como parte de la activa política exterior estadounidense en este 2026.
Con información de Alberto News y agencias.
