Valencia, 3 de noviembre de 2026- Productores agrícolas venezolanos alertaron que enfrentan pérdidas de $450 por tonelada en el campo venezolano.
Los productores agrícolas venezolanos enfrentan pérdidas estimadas en 450 dólares por tonelada de maíz y arroz, debido a la caída de los precios de compra y al aumento de los costos de producción. Así lo advirtió el presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), Osman Quero.
El dirigente gremial señaló que los agricultores esperaban recibir 400 dólares por tonelada, equivalentes a 0,40 dólares por kilo, por ambos rubros. Sin embargo, los precios actuales están por debajo de esas expectativas.
El maíz se comercializa en 340 dólares por tonelada, mientras que el amarillo llega a 300 dólares. En el caso del arroz, las compras se sitúan por debajo de los 350 dólares e incluso alcanzan los 310 dólares por tonelada.
Quero afirmó que esta diferencia entre los precios de venta y los costos de producción deja a los agricultores en una situación económica crítica. Según su estimación, el margen de pérdida ronda los 450 dólares por tonelada para los productores de ambos cultivos.
Productores agrícolas venezolanos alertaron que enfrentan pérdidas de $450 por tonelada en el campo venezolano
El presidente de Fedeagro explicó que la agroindustria calcula los precios mediante el llamado «valor alterno de importación». Este mecanismo toma como referencia la Bolsa de Chicago y añade los costos de fletes, seguros y traslados hasta las plantas procesadoras.
Sin embargo, Quero cuestionó que ese cálculo no contemple las exoneraciones del impuesto al valor agregado (IVA) y las rebajas arancelarias concedidas por el Estado a las materias primas importadas.
El dirigente considera que estas condiciones generan una desventaja para la producción nacional, que debe asumir sus obligaciones tributarias completas.
«Las cosechas nacionales sí pagan todos sus tributos completos, pero las cosechas importadas vienen exoneradas de esos tributos y aranceles», denunció.
A juicio del gremio, esta diferencia fiscal afecta la capacidad de los agricultores venezolanos para competir con los productos que llegan del exterior.
La eliminación de subsidios y la falta de crédito elevan los costos
Quero también advirtió que el panorama económico del sector se agravó durante 2026 por la pérdida de varios beneficios. Entre ellos mencionó el subsidio al gasoil y el apoyo para la compra de fertilizantes, específicamente la urea nitrogenada.
Además, señaló que no se renovó el beneficio del impuesto sobre la renta que permitía descontar las inversiones realizadas en las unidades de producción.
La falta de financiamiento bancario formal representa otro obstáculo para los agricultores. Ante esa situación, muchos recurren a casas comerciales para obtener recursos y cubrir sus gastos operativos.
Según el presidente de Fedeagro, esas alternativas de financiamiento pueden incrementar los costos hasta en 60 %, lo que profundiza las dificultades para mantener la actividad agrícola.
Fedeagro pide decisiones para atender la crisis agrícola
El dirigente indicó que el gremio ha participado en mesas técnicas y auditorías de costos con representantes de los ministerios de Agricultura y Tierras, Alimentación, Finanzas y Comercio.
No obstante, aseguró que las reuniones no han producido soluciones definitivas. Según explicó, las instancias de diálogo carecen de atribuciones para adoptar decisiones que dependen directamente de la Presidencia.
En medio del descontento y las protestas de productores en las calles, Fedeagro también llamó a los agricultores independientes a incorporarse a asociaciones formales.
Quero insistió en la necesidad de establecer políticas públicas que permitan atender los problemas de costos, financiamiento y competencia con las importaciones.
