Valencia, 17 de diciembre de 2025-. Presentan cargos contra responsable de atentado contra evento judío en Australia. La Policía de Australia informó que el acusado enfrenta 59 cargos, incluyendo terrorismo, homicidio y colocación de explosivos.
El ataque ocurrió el pasado domingo en la popular playa Bondi, Sídney, durante la festividad judía de Janucá.
Su padre, Sajid Akram, de 50 años, falleció abatido por la policía tras participar en el tiroteo.
Presentan cargos contra responsable de atentado contra evento judío en Australia
El ataque se prolongó aproximadamente nueve minutos y dejó 15 víctimas mortales, entre 10 y 87 años.
Hasta el momento, doce de los fallecidos han sido identificados oficialmente.
Eli Schlanger, conocido como el «rabino de Bondi», fue la primera víctima en ser sepultada.
Durante el incidente, Naveed Akram habría disparado contra la multitud con intención de causar terror.
La policía aseguró que la acción buscaba promover una causa religiosa y generar miedo en la comunidad.
No se ha identificado la implicación de otras personas, aunque la investigación continúa abierta.
Cargos y procedimiento judicial
Naveed Akram enfrenta cargos de terrorismo, 15 homicidios, exhibición de símbolo terrorista y otros delitos graves.
Además, se le imputa colocar un explosivo en o cerca de un edificio en Bondi.
El acusado permanece hospitalizado tras salir del coma y comparecerá hoy ante el tribunal por videoconferencia.
El ataque habría sido inspirado por el grupo yihadista Estado Islámico, considerado terrorista por Australia.
El Equipo Conjunto de Lucha contra el Terrorismo (JCTT) mantiene la investigación para esclarecer todos los detalles.
La comisionada Krissy Barrett afirmó que los datos podrían variar conforme avancen las pesquisas.
Reacciones y contexto
Las autoridades locales y federales desplegaron recursos para garantizar la seguridad tras el ataque.
Familiares y comunidad realizaron homenajes a las víctimas, destacando la primera ceremonia en la sinagoga Chabad de Bondi.
El caso ha generado alarma internacional y mantiene a Sídney en alerta máxima mientras continúa la investigación.
