Valencia, 20 de enero de 2026-. Parlamento Europeo dividido sobre el caso de Venezuela. Los grupos políticos del Parlamento Europeo se mostraron este martes divididos respecto a la situación en Venezuela.
La división surge tras la extracción del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
Parlamento Europeo dividido sobre el caso de Venezuela
Algunos eurodiputados celebraron la salida de Maduro como un punto de inflexión para el país.
Gabriel Mato, del Partido Popular, destacó la «ilusión y esperanza» para la recuperación de la democracia.
Mato señaló que el régimen de Maduro se caracterizó por represión, secuestros y violaciones de derechos humanos.
«Ahora se abre un nuevo capítulo para el pueblo venezolano», añadió el parlamentario español.
Kaja Kallas, alta representante de la UE para Política Exterior, enfatizó la importancia de la democracia y la soberanía nacional.
Aunque reconoció la ilegitimidad de Maduro, subrayó que ello no justifica la suspensión del Derecho internacional.
Críticas a la intervención de Estados Unidos
Otros eurodiputados condenaron la forma en que se produjo la extracción de Maduro.
Leire Pajín, del PSOE, denunció la apropiación de recursos por parte de Estados Unidos y defendió la autodeterminación de Venezuela.
Hermann Tertsch, de Vox, criticó a la UE por supuestamente apoyar la dictadura de Maduro.
Celebró la acción de Trump, asegurando que era una respuesta a una amenaza de seguridad regional.
Oihane Agirregoitia, del PNV, calificó la intervención como una violación del Derecho internacional y un precedente alarmante.
Ana Miranda, del BNG, denunció el «intervencionismo imperialista» y cuestionó la postura de la Unión Europea.
Futuro incierto para Venezuela
La situación genera un debate intenso sobre soberanía, democracia y geopolítica en Europa y América.
El futuro de Venezuela, coincidieron varios eurodiputados, debe ser decidido por los propios ciudadanos venezolanos.
El Parlamento Europeo continúa evaluando la crisis, mientras distintas voces exigen garantías de paz, justicia y respeto a los derechos humanos.
La tensión entre apoyo al pueblo y rechazo a la intervención externa refleja la complejidad del escenario político actual.
