Valencia, 12 de marzo de 2026-. Maurel & Prom reporta fuerte caída anual y considera a Venezuela para recuperarse. La perspectivas petroleras para 2026 se apoyan en un cambio de escenario para la compañía francesa, que cerró 2025 con descensos significativos en ventas, ganancias y EBITDA, pero ve en Venezuela una oportunidad de crecimiento tras la flexibilización de sanciones por parte de Estados Unidos.
Maurel & Prom reporta fuerte caída anual y considera a Venezuela para recuperarse
Maurel & Prom informó que sus ganancias anuales cayeron 32 %, mientras que el EBITDA descendió a 249 millones de dólares. Las ventas retrocedieron 29 %, hasta 578 millones, frente a los 808 millones del año anterior.
El crudo cerró 2025 con un precio de 62,70 dólares por barril, una caída de 18 % atribuida a una demanda global debilitada, tensiones geopolíticas y sanciones sobre Rusia, Irán y Venezuela. Aunque la OPEP+ aplicó recortes voluntarios, el aumento de producción fuera del bloque limitó su impacto.
La situación cambió a inicios de 2026, cuando la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán elevó los precios del petróleo y llevó a productores del Golfo a restringir envíos.
Venezuela como motor de crecimiento
Las perspectivas petroleras para 2026 de M&P se centran en Venezuela, donde la empresa logró aumentar su producción neta 2 % en 2025, alcanzando 37.096 barriles equivalentes diarios. Para este año, proyecta un incremento hasta 42.700 barriles diarios, impulsado por su asociación con Pdvsa.
Washington amplió en febrero las autorizaciones para que compañías extranjeras expandan operaciones en el sector energético venezolano. M&P afirmó que esta flexibilización “proporciona un marco regulatorio estable” para sus actividades en el país.
Venezuela se convierte así en un eje estratégico para la petrolera, una de las pocas europeas con presencia activa en el país.
Impacto para la industria venezolana
Las perspectivas petroleras para 2026 también representan una señal para Venezuela. La expansión de M&P podría traducirse en nuevas inversiones y en un modesto repunte de la producción nacional, aún muy por debajo de sus niveles históricos.
El alivio sancionatorio abre la puerta a que otras empresas evalúen regresar o ampliar operaciones, en un contexto donde el país busca recuperar parte de su capacidad exportadora.
