Más de 233.000 desplazados huyen por la reactivación de la guerra en Yemen al tiempo que los rebeldes hutíes cercan Taiz y la OMS alerta que las víctimas semanales se duplicaron. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) alertó este viernes 16 de octubre de 2026 que el número de víctimas por desplazamiento forzado en Yemen superó las 233.000 personas.
Dicha oleada de éxodo masivo comenzó tras la reanudación formal, en junio pasado, de los combates a gran escala entre el movimiento insurgente de los rebeldes hutíes y las fuerzas del gobierno respaldado por la comunidad internacional.
La portavoz del ente multilateral, Zoe Brennan, constató que las agencias en el terreno enfrentan todo tipo de dificultades para resguardar a contingentes enteros integrados por mujeres, infantes y personas en extrema vulnerabilidad.
El cerco sobre Taiz y el drama que golpea a la infancia
Los organismos de ayuda humanitaria concentran su mayor preocupación operativa en el suroeste del país ante el avance de las tropas rebeldes:
- La gobernación de Taiz concentra la mayor parte de los desplazamientos recientes, luego de que los insurgentes hutíes sitiaran su capital homónima, la tercera urbe más poblada de la nación.
- El bloqueo armado interrumpió por completo los corredores viales que comunican a Taiz con otras provincias clave, especialmente la ruta que conecta con la ciudad de Adén, actual sede del gobierno reconocido.
- El portavoz de Unicef en Ginebra, Ricardo Pires, advirtió que el corte de caminos impide el paso regular de socorristas, vehículos de carga y suministros de emergencia.
- El fondo infantil calcula que al menos 110.000 de los desplazados totales corresponden a menores de edad que vuelven a perder su acceso a la educación y a un entorno seguro.
- La agencia de la ONU certificó además la muerte de 30 niños en diferentes bombardeos y tiroteos registrados desde comienzos del pasado mes de septiembre.
En tal sentido, los equipos de emergencia denuncian que el asedio militar condena a miles de hogares al desabastecimiento de víveres básicos y agua potable.
A este respecto, diversos analistas en seguridad regional explican que el control de los nudos carreteros en Taiz otorga a los insurgentes una ventaja táctica para asfixiar las líneas de aprovisionamiento gubernamentales.
Aunado a esto, los voceros de Unicef recalcan que los pequeños yemeníes acumulan años de desnutrición crónica y traumas psicológicos que esta nueva oleada de hostilidades profundiza a diario.
Asimismo, los funcionarios consulares de naciones vecinas activan protocolos de monitoreo ante la constante marea de personas que cruza los pasos litorales.
Brote infeccioso en los campamentos y el salto en las cifras de la OMS
Hacinamiento y cólera en Marzaki
Por otra parte, las secuelas sanitarias del desplazamiento forzado desataron una emergencia epidemiológica en los refugios temporales:
La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) confirmó la detección de un peligroso brote de cólera en el campamento Marzaki.
Dicho asentamiento aloja desde el año 2015 a centenares de refugiados procedentes tanto del territorio yemení como de Eritrea, quienes convivieron allí durante la vigencia del alto el fuego acordado en 2022.
Los médicos de Acnur manifestaron profunda inquietud ante las altas tasas de contagio que provoca el hacinamiento crítico dentro de los recintos de carpas.
El deterioro de la seguridad empujó además a más de 4.000 ciudadanos a emprender peligrosas travesías marítimas desde las costas de Yemen hacia el vecino país de Yibuti.
En consecuencia, los epidemiólogos locales solicitan envíos masivos de sales de rehidratación oral y pastillas potabilizadoras para frenar la mortalidad por diarreas severas.
De igual manera, las directivas sanitarias de los campamentos instalan letrinas de emergencia para evitar la contaminación de los pocos pozos de agua dulce disponibles.
Duplicación semanal de heridos y fallecidos
Por añadidura, las estadísticas bélicas reflejan una letalidad creciente en los distintos frentes de combate a lo largo del país:
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reportó que las víctimas semanales se duplicaron entre el 3 y el 11 de octubre frente a los registros de la semana previa.
El organismo sanitario sumó 2.007 nuevas víctimas durante ese lapso de siete días, desglosadas en 1.684 personas heridas y 323 fallecidas.
El vocero de la OMS, Tarik Jasarevic, remarcó que las cifras representan un promedio de 223 afectados diarios, superando holgadamente los 114 computados en el intervalo anterior.
Dicho recuento eleva el balance global desde el 6 de agosto hasta 7.173 víctimas, dentro de las cuales 1.282 individuos perdieron la vida por impactos de proyectiles o bombardeos.
Por otro lado, los hospitales provinciales operan al borde del colapso funcional debido a la escasez de medicamentos anestésicos y material para cirugías de trauma.
De modo que los 233.000 desplazados, el cerco sobre Taiz, el brote de cólera en Marzaki y el salto en el balance de la OMS marcan una dramática coyuntura en el territorio yemení.
Con información de EFE
