Movistar desaparece de Colombia tras dos décadas luego de que Millicom completara la compra total de Coltel para operar bajo el sello Tigo y desafiar el dominio de Claro. La marca Movistar dejará de existir en Colombia tras más de dos décadas de trayectoria comercial ininterrumpida este viernes 16 de octubre de 2026.
La sociedad Colombia Telecomunicaciones (Coltel), que operaba bajo dicha denominación comercial, pasó a identificarse plenamente como Tigo desde este mes de octubre mediante una compraventa integral y progresiva ejecutada por el consorcio Millicom.
La casa matriz se quedó con la totalidad de los títulos accionarios de Coltel a lo largo del año tras liquidar las participaciones de las empresas públicas y foráneas.
Las tres fases de la compraventa y la salida estatal
El presidente de Tigo explicó la ruta financiera estructurada que permitió concretar la absorción corporativa:
- La compañía inició la integración en enero adquiriendo la participación de Empresas Públicas de Medellín (EPM) en Tigo, convirtiéndose formalmente en una firma 100 % privada.
- El grupo Millicom cerró en febrero la compra del 67,5 % de Coltel, en manos de la multinacional española Telefónica, por un monto aproximado de 214,4 millones de dólares para asumir el control operativo.
- La empresa completó la fase definitiva a finales de abril al comprar el 32,5 % restante que conservaba el Gobierno nacional por cerca de 856.000 millones de pesos, sellando la salida del Estado del sector de las telecomunicaciones.
- La Superintendencia de Industria y Comercio autorizó la operación bajo condicionamientos técnicos orientados a preservar la libre competencia en el mercado nacional.
- Informes del sector calculan que las transacciones globales sumaron 4,5 billones de pesos, sin incluir los recursos de la capitalización previa destinada a EPM.
En tal sentido, los analistas bursátiles destacan que la transacción marca el fin de la presencia directa del gobierno colombiano como accionista en empresas de telefonía celular y fija.
A este respecto, diversos expertos en regulación económica señalan que consolidar dos redes físicas reduce duplicidades operativas y optimiza el uso del espectro radioeléctrico.
Aunado a esto, los inversionistas extranjeros observan el movimiento como una señal de confianza hacia el marco legal y la rentabilidad del ecosistema digital colombiano.
Asimismo, los asesores jurídicos de las partes gestionan las últimas inscripciones mercantiles para unificar las personerías tributarias ante los entes de fiscalización.
Garantías para clientes y el plan de despliegue en 5G
Reglas para usuarios y cambios en facturas
Por otra parte, la empresa emitió un mensaje de tranquilidad para evitar confusiones en los millones de suscriptores del servicio:
Tigo confirmó que los clientes de la extinta marca no realizarán ningún trámite engorroso, pues conservarán intactos sus números telefónicos, tarjetas SIM, contratos vigentes y condiciones pactadas.
Dicha estabilidad garantiza que los usuarios mantendrán sus teléfonos actuales, toda vez que Colombia Telecomunicaciones continúa como la sociedad jurídicamente responsable de los servicios.
El primer cambio visible comenzó este mes con la factura física y digital, la cual exhibe el logotipo de Tigo aunque sale desde las direcciones de correo tradicionales.
Los pagos electrónicos migrarán en noviembre desde payment.movistar.co hacia el portal mi.tigo.com.co, mientras conviven temporalmente ambas imágenes institucionales en las plataformas de atención.
En consecuencia, los centros de servicio al cliente continuarán procesando las peticiones, quejas y reclamos mediante los canales y líneas que la ciudadanía ya conoce.
De igual manera, los directivos de mercadeo diseñan campañas pedagógicas para que los abonados reconozcan la nueva interfaz web sin sospechar fraudes digitales.
Inversión de 8,5 billones y el pulso con Claro
Por añadidura, el nuevo gigante de la conectividad destapó sus proyecciones operativas para el próximo cuatrienio:
Tigo proyecta una inversión de 8,5 billones de pesos en los próximos cuatro años para extender la red 5G a más de 330 municipios colombianos.
Dicha sinergia permitió que la compañía duplicara su inventario de centros de datos en el país orientados a atender clientes empresariales y corporativos.
El director ejecutivo de Millicom, Marcelo Benitez, remarcó que el paso final de la compra refleja la apuesta de largo plazo del grupo por Colombia y fortalece su musculo competitivo.
Esta unificación erige a Tigo como un contrincante de peso directo frente a Claro, compañía que responde reforzando su liderazgo en infraestructura digital, computación en la nube y ciberseguridad.
Por otro lado, los usuarios residenciales esperan que la rivalidad comercial derive en planes de datos más económicos y mayor cobertura en zonas apartadas.
De modo que el adiós definitivo a Movistar, el pago de 4,5 billones de pesos, la migración de plataformas y el plan de 8,5 billones para redes 5G definen una nueva era comercial en Bogotá y las regiones.
Con información de Alertas 24
