Cinco venezolanos mueren al volcar un autobús tiroteado por piratas de carretera en el Cauca y las autoridades investigan por qué la unidad cambió su ruta hacia Perú. Cinco ciudadanos venezolanos fallecieron durante la madrugada de este jueves 15 de octubre de 2026 tras el volcamiento de un autobús de pasajeros en el departamento del Cauca.
La unidad de dos pisos, perteneciente a la empresa Transportes Panamericana, cumplía un itinerario internacional que partió desde la zona fronteriza de Paraguachón, en La Guajira, con destino final a la ciudad de Tumbes, en Perú.
Los registros iniciales de los cuerpos de socorro contabilizan un saldo preliminar de cinco víctimas mortales y al menos 64 personas lesionadas, luego de que un grupo de antisociales emboscara el vehículo a balazos para obligar al conductor a detener la marcha.
Emboscada en Río Piedras e intento de evasión
Las pesquisas de la Policía Nacional de Colombia y los testimonios de los sobrevivientes detallan la secuencia del mortal atentado:
- Cuatro sujetos fuertemente armados a bordo de una camioneta interceptaron el autobús en el sector de Río Piedras, entre los municipios de Timbío y Rosas.
- Los criminales abrieron fuego con armas de alto calibre directo hacia la cabina del piloto para forzar el frenado inmediato del transporte.
- El profesional del volante intentó esquivar el bloqueo delictivo acelerando la unidad, pero varios proyectiles alcanzaron su cuerpo y le hicieron perder el dominio del volante.
- El automotor de dos plantas abandonó la calzada principal y terminó volcado de costado sobre una cuneta en el margen de la vía Panamericana.
- El chofer herido ingresó de urgencia a las salas de traumatología de la clínica Santa Gracia, en la ciudad de Popayán.
- Entre los fallecidos reportados figuran dos mujeres, un hombre y un menor de edad, en su gran mayoría con nacionalidad venezolana, según reseñó El Regional del Zulia.
En tal sentido, las brigadas de rescate acordonaron el perímetro vial para evitar que otros automóviles colisionaran contra los restos del autobús siniestrado.
A este respecto, diversos expertos en seguridad vial señalan que los ataques armados contra vehículos de gran porte suelen desatar siniestros masivos por el peso y la altura de las carrocerías.
Aunado a esto, los parientes de los viajeros gestionan trámites consulares urgentes para agilizar la identificación formal y repatriación de los cuerpos.
Asimismo, los investigadores balísticos de la Fiscalía recolectaron casquillos percutidos en el asfalto para determinar el tipo de armamento empleado por los asaltantes.
Despliegue de ambulancias y el enigma del cambio de ruta
Operativo de socorro hacia Popayán y Timbío
Por otra parte, la magnitud del desastre demandó una respuesta masiva por parte de los organismos de protección civil.
Los cuerpos de bomberos y el personal de emergencias médicas movilizaron más de 15 ambulancias para estabilizar a los lesionados sobre el pavimento.
Las cuadrillas de socorristas trasladaron a 56 heridos hacia los hospitales y centros asistenciales de Popayán y Timbío.
Dichos recintos de salud activaron sus protocolos de contingencia para atender politraumatismos, heridas abiertas y fracturas de distinta gravedad.
Los médicos de guardia concentraron sus esfuerzos en los pacientes más delicados para evitar que la cifra de fallecidos aumente en las próximas horas.
En consecuencia, los consulados venezolanos en territorio colombiano activaron enlaces con las autoridades departamentales para coordinar el censo de heridos y orientar a sus familias.
De igual manera, los pobladores de la zona asistieron a los pasajeros que salían aturdidos por las ventanillas rotas del autobús antes de la llegada de las patrullas.
La investigación sobre la ruta no autorizada
Por añadidura, los mandos policiales del departamento del Cauca abrieron una exhaustiva averiguación para aclarar aspectos logísticos claves.
Los funcionarios buscan el paradero de los cuatro pistoleros que huyeron en la camioneta tras provocar el volcamiento de la unidad.
Las autoridades indagan las razones por las cuales el autobús circulaba por ese peligroso tramo del Cauca, cuando su permiso oficial trazaba un recorrido totalmente distinto.
La hoja de ruta autorizada originalmente para la empresa correspondía al tramo por Bucaramanga y el Alto de la Línea, alejado del sector donde ocurrió la emboscada.
Por otro lado, los inspectores de transporte verifican las bitácoras de la compañía para determinar si el desvío respondió a evasión de controles o a decisiones particulares del conductor.
De modo que el asalto en Río Piedras, los cinco venezolanos fallecidos, las decenas de heridos en Popayán y la incógnita del cambio de trayecto marcan una dolorosa tragedia en suelo neogranadino.
Con información de 2001
