Valencia, 13 de mayo de 2026-. Manifestantes quemaron refugio que albergaba a 15 solicitantes de asilo en Países Bajos. Un grupo de manifestantes atacó un refugio de emergencia en la localidad de Loosdrecht, poniendo en riesgo a 15 residentes.
El incidente escaló cuando los alborotadores intentaron impedir que los bomberos sofocaran las llamas en el centro de acogida. Cerca de 400 personas se congregaron en el lugar, lanzando fuegos artificiales y bengalas contra el edificio.
Afortunadamente, las autoridades no reportaron heridos durante el ataque, pero se declaró el estado de emergencia en la zona. Unidades antidisturbios se desplegaron para despejar el área y proteger al personal administrativo y a los refugiados.
Manifestantes quemaron refugio que albergaba a 15 solicitantes de asilo en Países Bajos
La violencia criminal sacude Países Bajos no solo en Loosdrecht, sino también en otros puntos estratégicos del país europeo. En Apeldoorn, la policía arrestó a cinco personas por detonar explosivos frente a un futuro centro para refugiados.
Esta ciudad suma su quinta noche consecutiva de disturbios, con un saldo total de más de 40 detenciones. Mientras tanto, en La Haya, decenas de personas buscaron un enfrentamiento directo con grupos que apoyan a los asilados.
La policía tuvo que formar cordones de seguridad para evitar batallas campales en las calles de la capital. El alcalde Mark Verheijen denunció que estos grupos están sembrando el pánico entre los vecinos que dicen proteger.
Respuesta contundente del Gobierno
El Primer Ministro, Rob Jetten, condenó los ataques y calificó el uso del fuego como «absolutamente escandaloso». El mandatario recordó que manifestar preocupaciones es un derecho, pero la delincuencia es totalmente inaceptable en una democracia.
Por su parte, el Ministro de Justicia, David van Weel, aseguró que no habrá tolerancia para los responsables. El funcionario afirmó que se ha cruzado la línea de la protesta para entrar en el terreno de la criminalidad.
Esta ola de violencia criminal sacude Países Bajos en un momento de alta presión social por la crisis de infraestructura. El gobierno de coalición enfrenta el reto de gestionar la llegada de refugiados mientras garantiza la seguridad ciudadana.
Los operativos policiales continúan activos para identificar a los instigadores de estos incendios provocados. Se espera que en las próximas horas se anuncien medidas más severas para frenar el vandalismo en las provincias afectadas.
