Lula da Silva tilda de «miliciano y mentiroso» a Flávio Bolsonaro, llena la Avenida Paulista de São Paulo y confía en revertir la ventaja opositora. Luiz Inácio Lula da Silva, arremetió con inusual contundencia este sábado 24 de octubre de 2026 contra el senador opositor Flávio Bolsonaro.
Durante un encuentro directo con los medios de comunicación en las horas previas al acto final en la Avenida Paulista de São Paulo, el dirigente progresista descalificó abiertamente el perfil de su contrincante al tacharlo de «mentiroso», «miliciano» y «no cualificado» para liderar el destino de la nación.
Dicha ofensiva discursiva busca inclinar la balanza popular a escasas horas de que ambos dirigentes diriman la Presidencia de la República en una segunda vuelta electoral donde los principales sondeos proyectan un empate técnico absoluto.
Las duras acusaciones de Lula y el cuestionamiento ético a su rival
Asimismo, el líder del Partido de los Trabajadores cuestionó de raíz las credenciales democráticas del abanderado del Partido Liberal frente a los reporteros:
- El presidente Lula da Silva sentenció tajantemente que su oponente carece de las condiciones políticas, morales y éticas mínimas para asumir la jefatura del Estado brasileño.
- El mandatario admitió ante la prensa que, a lo largo de décadas de trayectoria en la arena pública, jamás pensó encarar una disputa electoral frente a un contendiente con semejante prontuario de descalificaciones.
- El dirigente oficialista aludió a las investigaciones que vinculan al entorno familiar de su contrincante con presuntos integrantes de bandas paramilitares que operan en las barriadas de Río de Janeiro.
- La jefatura de campaña del PT intensificó esta estrategia de desgaste frontal tras cerrar la primera vuelta con dos puntos porcentuales por debajo del senador bolsonarista.
- El comando progresista confía plenamente en activar el sufragio indeciso en los grandes centros metropolitanos para recortar la diferencia y consumar la victoria.
En tal sentido, el mandatario busca consolidar una masa crítica de electores moderados que rechace las posturas ultraconservadoras que abandera el hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
A este respecto, diversos analistas políticos destacan que la retórica combativa del líder del PT pretende polarizar la contienda en un plano netamente ético y de defensa institucional.
Aunado a esto, las organizaciones sociales que respaldan al presidente intensificaron la divulgación de material audiovisual en las redes sociales para alertar sobre los riesgos de un triunfo opositor.
Asimismo, los principales voceros del oficialismo redoblan sus llamados a la militancia para que resguarde cada acta en las mesas de votación a lo largo y ancho del territorio.
El caso judicial de Río, la fe en la remontada y el recorrido Paulista
El reproche por la niña de cinco años
Por otra parte, la controversia tomó un matiz profundamente humano y judicial cuando el presidente trajo al debate la actuación legal de Flávio Bolsonaro.
Lula da Silva recordó con dureza la defensa judicial que el legislador opositor ejerció en favor de un agente de la policía militar implicado en la muerte violenta de una infante de apenas 5 años durante un operativo contra redes delictivas en el estado de Río de Janeiro.
El mandatario expresó con firmeza que la ciudadanía consciente jamás validará un retroceso de tal magnitud ni respaldará a una figura pública insensible ante la pérdida desgarradora de una pequeña inocente.
El gobernante profundizó su crítica al sostener que su oponente distorsiona la realidad de forma deliberada, acusándolo de mentir sin recato ni apego a la verdad elemental.
Dicha conducta, a juicio de Lula, demuestra una absoluta ausencia de responsabilidad institucional y una alarmante carencia de empatía hacia el dolor del pueblo vulnerable.
En consecuencia, los movimientos defensores de los derechos civiles se sumaron a la condena pública contra los abusos policiales en las favelas fluminenses.
De igual manera, el equipo legal del partido gubernamental prepara denuncias ante los tribunales electorales por presunta difusión de desinformación en las plataformas digitales.
De Copacabana a la marea roja de São Paulo
Por añadidura, el aspirante a la reelección desplegó un recorrido maratónico para demostrar capacidad de movilización popular en dos de las urbes más influyentes de la geografía brasileña.
Lula inició la jornada matutina encabezando una imponente marea humana a lo largo del litoral marítimo en la emblemática playa de Copacabana, en Río de Janeiro.
Tras culminar la concentración playera, el jefe de Estado voló de inmediato hacia el estado de São Paulo para liderar una masiva manifestación sobre el asfalto de la Avenida Paulista.
Rodeado de simpatizantes que ondeaban banderas rojas y coreaban consignas de triunfo, el mandatario afirmó con total serenidad que mantiene la certeza absoluta de ganar la elección este domingo pese al pronóstico cerrado de las encuestas.
Por otro lado, los sondeos de opinión sitúan a los dos contrincantes en una puja milimétrica donde cualquier oscilación regional determinará la conducción de la economía más grande de la región.
De modo que los encendidos epítetos de Lula, el recuerdo del caso en Río, la demostración de fuerza en la Avenida Paulista y la confianza en la remontada anticipan un desenlace electoral no apto para cardíacos.
Con información de EFE
