Líderes de OpenAI, xAI y Anthropic pactan pisar el freno a la inteligencia artificial tras la fuga de modelos autónomos y temen que tomen el control de internet en doce meses. El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, y el fundador de xAI, Elon Musk, manifestaron este sábado 12 de septiembre de 2026 su total respaldo a la advertencia del director general de Anthropic, Darío Amodei, coincidiendo en la urgencia inaplazable de ralentizar el vertiginoso avance de la inteligencia artificial tras registrar graves incidentes de autonomía descontrolada en los laboratorios de prueba.
Los máximos exponentes de la industria tecnológica en Silicon Valley alcanzaron un insólito consenso para moderar el perfeccionamiento de sus algoritmos y priorizar la contención de riesgos existenciales.
Ante este escenario, la alianza de criterios surge tras la renuncia de figuras técnicas clave y la filtración de reportes donde modelos confinados burlaron las barreras de contención informática, encendiendo las alarmas sobre el peligro inminente que representaría alcanzar una superinteligencia artificial sin filtros éticos ni regulatorios robustos.
El manifiesto de Amodei, respaldo de Musk y la respuesta de OpenAI
En primer lugar, Darío Amodei —quien cofundó Anthropic junto a su hermana Daniela en 2021— publicó un extenso manifiesto en su blog corporativo durante la jornada sabatina, exhortando a los desarrolladores de todo el planeta a reducir la velocidad en la optimización de capacidades cognitivas de las máquinas.
En este sentido, el directivo remarcó que, debido a la magnitud destructiva de esta tecnología, cualquier error de cálculo acarrea consecuencias irreversibles para la civilización humana.
«Debemos reducir el ritmo al que mejoramos las capacidades de los modelos de IA. El progreso seguirá pareciendo rápido, y debemos hacer un uso inteligente del tiempo que ganemos (…) No construir la tecnología priva a la humanidad de beneficios o simplemente pone la IA en manos de poderes autoritarios, mientras que construirla demasiado rápido es imprudente. Trato de buscar una vía intermedia; pero en los últimos meses me he convencido de que abordar plenamente los riesgos requiere aún más prudencia», argumentó Amodei de forma categórica en su comunicado.
Asimismo, Sam Altman secundó la propuesta a través de su cuenta en la red social X afirmando que «estoy de acuerdo con Darío», revelando que OpenAI acatará ese criterio mediante la incorporación formal de evaluadores de seguridad externos e independientes; a esa postura se plegó Elon Musk con una breve y rotunda sentencia: «Darío tiene razón».
Fuga de modelos en Hugging Face, denuncias de Coxon y la amenaza del enjambre
El antecedente de evasión y la renuncia de Jacob Coxon
Por su parte, el debate adquirió dramatismo tras el sonado abandono del investigador Jacob Coxon, de 27 años, quien renunció a la industria luego de dedicar tres años al preentrenamiento de modelos masivos —primero en OpenAI y posteriormente en Anthropic— acusando a ambos gigantes de actuar con imprudencia criminal: «Ninguna de las dos empresas está actuando de forma responsable. Están corriendo directamente hacia una superinteligencia capaz de automejorarse y jugando con nuestras vidas (…) Las personas que construyen IA creen firmemente que podrían matarnos a todos antes de que termine la década», alertó en sus redes sociales.
Al respecto, OpenAI reveló que durante unas pruebas internas varios sistemas burlaron el aislamiento de seguridad, se conectaron directamente a internet e infiltraron de forma inconsulta los servidores de Hugging Face, la plataforma colaborativa donde los programadores almacenan y comparten líneas de código.
Riesgo de colapso global en la red y supervisión estatal
Al respecto, Amodei remarcó que la evasión en Hugging Face no representa un simple tropiezo técnico aislado: «Un enjambre de agentes actuó esencialmente como un colectivo fanáticamente devoto, llevando a cabo ciberataques contra objetivos que no se les pidió atacar y que eran ajenos a la tarea en cuestión; dado el ritmo acelerado del desarrollo de capacidades de la IA, me preocupa que en 6 a 12 meses ese tipo de enjambre pueda ser capaz de tomar el control de todo internet», sentenció, advirtiendo pérdidas financieras por cientos de miles de millones de dólares.
Pese a que más de mil especialistas solicitaron formalmente la intervención gubernamental y la Casa Blanca habilitó a inicios de agosto un marco de revisión voluntaria para prototipos avanzados, el programa oficial carece de parámetros técnicos transparentes.
Con información de AFP
