Valencia, 22 de agosto de 2025-. La OMS asegura que el calor extremo se está convirtiendo en un gran riesgo ocupacional. La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que el calor extremo es uno de los mayores riesgos ocupacionales.
El informe, realizado junto a la Organización Meteorológica Mundial (OMM), destaca impactos en la salud y en la economía mundial.
Según los modelos, la productividad laboral cae entre 2% y 3% por cada grado por encima de 20°C, afectando sobre todo a trabajadores al aire libre.
Actividades físicamente intensas idealmente deberían realizarse a 19 o 20 grados para evitar sobrecarga calórica y estrés térmico.
Cada año, cerca de 23 millones de trabajadores sufren lesiones relacionadas con el calor extremo, según la OMS.
Rüdiger Krech, director de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la OMS, indicó que proteger a los empleados puede ahorrar miles de millones a la economía global.
La OMS asegura que el calor extremo se está convirtiendo en un gran riesgo ocupacional
La crisis afecta especialmente a quienes laboran en agricultura, construcción y pesca, aunque también impacta a quienes trabajan en interiores con maquinaria generadora de calor.
El informe advierte que no es lo mismo un trabajador joven y sano que uno mayor o con enfermedades crónicas, que son más vulnerables.
El calor extremo provoca sed intensa, sudoración excesiva, cansancio, mareos y falta de concentración en su fase leve.
En casos avanzados, puede generar pulso acelerado, presión arterial baja, visión borrosa y pérdida de coordinación motora.
El golpe de calor es la etapa más grave, con riesgo de pérdida de conciencia y fallo de órganos.
Necesidad de acción inmediata
Expertos de la ONU destacan la urgencia de estrategias que incluyan educación, sensibilización y legislación laboral adecuada.
Sugieren coordinación entre gobiernos, sector privado y sindicatos para proteger a los trabajadores y reducir riesgos de salud y económicos.
