Valencia, 18 de agosto de 2025-. Así el calor extremo deteriora la calidad del aire. El cambio climático y la contaminación atmosférica afectan directamente la química del aire y la salud humana.
Investigadores del CACE, de la Universidad Texas A&M, analizaron cómo una ola de calor en agosto de 2024 alteró la calidad del aire.
El estudio piloto se realizó en College Station, donde las temperaturas oscilaron entre 32 y 41 °C.
Al no haber incendios forestales cercanos, los científicos pudieron aislar los efectos del calor sobre la atmósfera sin interferencias externas.
Así el calor extremo deteriora la calidad del aire
Las muestras de aire revelaron niveles preocupantes de ozono, compuestos orgánicos volátiles (COV) oxigenados y nanopartículas ácidas.
Estas concentraciones aumentan con la temperatura y se intensifican por reacciones químicas provocadas por la luz solar.
Se observó que durante las olas de calor, los árboles emiten más COV naturales como el isopreno, precursor del ozono.
“Estas emisiones interactúan con la contaminación y generan aerosoles orgánicos secundarios que representan un riesgo para la salud pública”, explicó Bianca Aridjis-Olivos.
Cómo protegerse del calor
Los expertos recomiendan evitar salir entre las 12 y las 16 horas, cuando el ozono alcanza niveles máximos.
Limitar la actividad física al aire libre, informarse sobre la calidad del aire y mantener las ventanas cerradas ayuda a reducir riesgos.
Los científicos destacan que estudiar la relación entre el cambio climático y la química atmosférica es clave para proteger la salud pública.
El conocimiento de estos procesos permitirá diseñar políticas y estrategias para mitigar la exposición a contaminantes durante olas de calor extremas.
Con este estudio, queda claro que la combinación de altas temperaturas y contaminación acelera la formación de compuestos nocivos, afectando a toda la población.
