La Organización Mundial de la Salud ha emitido una alerta urgente debido al estado de máxima presión que enfrentan los hospitales en territorio libanés. Según el organismo internacional, los servicios sanitarios del Líbano se encuentran gravemente tensionados por el flujo incesante de pacientes heridos tras la reciente escalada de hostilidades. Muchos centros médicos han agotado sus inventarios de insumos básicos, como kits de trauma y medicamentos esenciales, lo que dificulta la atención oportuna de las víctimas y pone en riesgo la vida de miles de ciudadanos que dependen del sistema público de salud.
La falta de personal especializado y los daños en la infraestructura vial también han complicado el traslado de suministros hacia las zonas más afectadas. La OMS destaca que los servicios sanitarios del Líbano ya arrastraban una debilidad estructural por la crisis económica previa, pero la situación actual ha sobrepasado cualquier capacidad de respuesta local. Se han reportado casos de hospitales que operan con generadores eléctricos limitados y escasez de combustible, lo que compromete el funcionamiento de las unidades de cuidados intensivos y las salas de cirugía en diversas regiones del país.
Ante este panorama, se ha hecho un llamado a la comunidad internacional para facilitar corredores humanitarios y enviar ayuda médica de emergencia de manera inmediata. La parálisis de los servicios sanitarios del Líbano no solo afecta a las víctimas directas del conflicto, sino que también interrumpe programas de vacunación y tratamientos para enfermedades crónicas. La organización enfatiza que proteger al personal sanitario y las instalaciones médicas es una obligación bajo el derecho internacional, advirtiendo que, de no recibirse apoyo externo, el sistema podría sufrir un colapso total en las próximas semanas.
Con información de Alberto News.
