La LVBP se consolida como un negocio millonario en medio de un país en crisis. La Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) volvió a demostrar que es mucho más que un torneo deportivo. En pleno último trimestre del año, el campeonato se convierte en un motor de entretenimiento, consumo y negocios, incluso en un entorno económico marcado por la inflación y la volatilidad cambiaria.
El modelo financiero de la liga descansa en varias fuentes de ingresos. Los derechos de televisión y streaming continúan siendo esenciales y atraen audiencias dentro y fuera del país. Sin embargo, el pilar más fuerte sigue siendo el patrocinio corporativo, aunque sus acuerdos se manejan con hermetismo. “No es lo mismo lo que paga una marca a Águilas que a Leones”, explicó la periodista Mari Montes.
El merchandising es otro punto clave, pero enfrenta un problema estructural: la piratería. Según Montes, en ocasiones los vendedores informales ofrecen más productos que las tiendas oficiales de los equipos.
En la taquilla, el equipo local suele quedarse con la mayor parte de los ingresos, aunque en la postemporada el reparto es 50-50. No obstante, analistas coinciden en que la venta de entradas representa una porción pequeña del negocio frente a las concesiones de comida, bebidas y tiendas dentro de los estadios.
La LVBP se consolida como un negocio millonario en medio de un país en crisis
El costo operativo también es considerable. Según expertos, una temporada puede costarle a cada equipo más de un millón de dólares, debido a gastos de nómina, viajes, hospedaje y mantenimiento de infraestructura. Los derechos de TV, que se dividen entre los ocho equipos, ayudan a sostener parte de la estructura administrativa.
La LVBP enfrenta desafíos de inversión, digitalización y manejo logístico, pero sigue siendo un activo rentable. Su capacidad para atraer marcas, generar emociones y movilizar a la diáspora la convierte en una industria resistente, capaz de sobrevivir a crisis económicas y reinventarse cada año.
Con información de Banca y Negocios
