Valencia, 2 de marzo de 2026- La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió que no permitirán la exportación de petróleo de la región. Irán cierra estrecho de Ormuz, bloqueando el paso de embarcaciones y petróleo, según anunció el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. El anuncio fue hecho este lunes por el alto comandante Ebrahim Jabbari, quien advirtió que cualquier barco que intente atravesar la zona será atacado. La medida se produce en medio de una escalada militar entre Irán, Israel y Estados Unidos.
“El estrecho de Ormuz está cerrado. Cualquiera que quiera pasar, nuestros abnegados héroes prenderán fuego a esos barcos”, declaró Jabbari, dejando claro que no permitirá la salida de petróleo.
La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió que no permitirán la exportación de petróleo de la región
El estrecho de Ormuz es un corredor estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. Su cierre genera alarma en los mercados energéticos y podría disparar los precios del crudo.
Expertos advierten que la medida no solo afecta a Irán y sus vecinos, sino que también pone en riesgo la estabilidad del comercio marítimo internacional. Los precios del petróleo Brent y WTI reaccionaron al alza ante la incertidumbre generada por la advertencia iraní.
Escalada militar en la región
El anuncio ocurre tras el lanzamiento de misiles balísticos por parte de Teherán contra objetivos israelíes y bases estadounidenses en Oriente Medio. Esta acción fue en respuesta a ataques previos contra su territorio.
Gobiernos occidentales y organismos multilaterales califican el cierre del estrecho como una amenaza directa a la seguridad global. Evaluan medidas de respuesta para garantizar la libre navegación y proteger el suministro energético mundial.
El bloqueo de Ormuz aumenta la tensión internacional y genera preocupación sobre posibles confrontaciones militares mayores. Analistas internacionales consideran que cualquier intento de reabrir el paso podría derivar en enfrentamientos armados.
Irán cierra estrecho de Ormuz mientras la comunidad internacional llama a la calma. La situación mantiene en alerta a los mercados y obliga a los países importadores de petróleo a preparar planes alternativos de transporte y suministro.
