Valencia, 29 de julio de 2026-. Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú con la promesa de poner mano dura otorgándole más poder a los militares. La llegada de Keiko Fujimori al poder marca un hito histórico sin precedentes al convertirse en la primera mujer elegida en las urnas para asumir la jefatura de Estado en 205 años de república independiente.
Según un detallado reporte publicado originalmente por el diario español ABC, este acontecimiento consolida el retorno del fujimorismo a la Casa de Pizarro 26 años después de la tumultuosa salida de su padre, Alberto Fujimori, convirtiéndose además en la novena mandataria en ocupar el cargo desde 2016.
A sus 51 años, la líder de Fuerza Popular alcanzó la máxima magistratura tras imponerse por un estrecho margen de 49.000 votos frente al candidato de izquierdas Roberto Sánchez.
La jornada de investidura estuvo marcada por momentos de alta tensión política cuando la bancada de Juntos por el Perú se retiró del hemiciclo entre protestas. A la ceremonia oficial asistieron nueve jefes de Estado iberoamericanos y el rey Felipe VI de España, en una muestra de respaldo institucional al nuevo gobierno.
Keiko Fujimori asumió la presidencia de Perú con la promesa de poner mano dura otorgándole más poder a los militares
Durante su primer mensaje a la nación, la mandataria anunció la implementación de una política de mano dura para combatir la severa crisis de criminalidad que afecta al país andino.
La llegada de Keiko Fujimori al poder significará el despliegue de las Fuerzas Armadas para asumir de forma temporal el liderazgo de las operaciones de seguridad y el control del orden interno en aquellas zonas asediadas por bandas criminales, el narcotráfico y la minería ilegal.
En el plano económico e internacional, la gobernante enfatizó la importancia de reactivar los mecanismos de integración regional como la Alianza del Pacífico y la Comunidad Andina. Asimismo, subrayó la intención de posicionar al país como un puente estratégico de inversión entre el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y los mercados de América Latina, promoviendo al mismo tiempo la participación de capitales internacionales.
Diagnóstico social y llamado a la reconciliación
Al evaluar las condiciones socioeconómicas del Estado, la presidenta advirtió sobre la profunda brecha de desigualdad en el ingreso y los preocupantes índices de vulnerabilidad social, donde tres de cada diez ciudadanos carecen de seguridad alimentaria y el 35% de la infancia entre seis y 35 meses padece de anemia.
Ante este escenario, la jefa de Estado hizo un llamado a la oposición política para dejar de lado las disputas electorales y trabajar conjuntamente en favor de la estabilidad nacional.
