Valencia, 29 de julio de 2026-. Contrabando colombiano de plátano amenaza la producción nacional al ofrecer el producto por debajo de los 0,95 dólares. Esta delicada situación fue reportada originalmente por el programa informativo «Venezuela productiva» durante una entrevista especializada.
El gremio agrícola advierte sobre las graves consecuencias económicas que ya sufre el mercado local.
Contrabando colombiano de plátano amenaza la producción nacional al ofrecer el producto por debajo de los 0,95 dólares
David Enrique Govea, presidente de la Fundación para el Mejoramiento del Plátano, denunció este peligroso panorama.
El dirigente explicó que el contrabando de plátano colombiano genera una clara y dañina competencia desleal.
Las frutas ingresan sin controles sanitarios y se ofrecen a precios muy inferiores a los locales.
A puerta de finca, el costo del producto venezolano se ubica en 0,95 dólares por unidad.
Sin embargo, las cosechas del país vecino entran con valores ridículamente bajos a los mercados.
Esta gran diferencia atrae masivamente a los compradores de los principales mercados municipales del país.
Bajos precios vecinos impulsan el comercio ilegal
El auge de esta actividad ilícita responde al fuerte descenso de precios en el mercado neogranadino.
Productores extranjeros buscan colocar sus excedentes al otro lado de la frontera a cualquier precio.
Así logran mantener márgenes de ganancia estables, perjudicando directamente al trabajador y campesino venezolano.
Govea enfatizó que el contrabando de plátano colombiano exige un plan urgente de regulación fronteriza.
Es necesario establecer controles estrictos antes de que la producción nacional colapse por completo.
Clima extremo y sequía en las zonas productoras
Por otro lado, el 70 % de la producción nacional de esta fruta proviene del estado Zulia.
Pese a las fuertes lluvias en la región, los cultivos sufren un fenómeno completamente distinto.
Las zonas plataneras del sur del lago registran un periodo seco de casi 60 días continuos.
El microclima de la zona mantiene a los campos enfrentando una severa ausencia de precipitaciones.
