Valencia, 13 de mayo de 2026-. Juez dictó condena contra responsable de otorgarle droga que causó la muerte del actor Matthew Perry. Condena por muerte de Matthew Perry marca un nuevo avance en el caso que conmocionó a la industria.
El tribunal impuso a Erik Fleming una pena de dos años de prisión. Además, deberá cumplir tres años de libertad supervisada y pagar una multa de 200 dólares.
Fleming admitió su responsabilidad en la entrega de 50 viales de ketamina. Según el expediente, la mitad fue suministrada en los últimos cuatro días de vida del actor. El acusado coordinó la entrega de la sustancia al asistente personal de Perry.
Las autoridades consideran que su rol fue clave dentro de la cadena de suministro. Aunque enfrentaba hasta 20 años de cárcel, la sentencia final fue menor.
Juez dictó condena contra responsable de otorgarle droga que causó la muerte del actor Matthew Perry
Condena por muerte de Matthew Perry también involucra a otros responsables ya sentenciados.
La investigación identificó a varios actores en la distribución de la sustancia.
Jasveen Sangha, conocida como la “Reina de la Ketamina”, recibió 15 años de prisión. Según documentos judiciales, colaboró con Fleming en el suministro al actor. Los médicos Mark Chávez y Salvador Placensia también fueron condenados.
Chávez recibió arresto domiciliario por ocho meses. Placensia fue sentenciado a 30 meses de prisión federal. Las autoridades concluyeron que todos participaron en el acceso ilegal a la sustancia.
Cierre del caso en curso
Condena por muerte de Matthew Perry se acerca a su fase final en tribunales. Solo queda pendiente la sentencia contra el asistente Kenneth Iwamasa. Su audiencia está prevista para el próximo 27 de mayo.
Con esa decisión, se espera cerrar definitivamente el proceso judicial. Matthew Perry falleció en octubre de 2023 por una sobredosis de ketamina. El actor era reconocido por su papel como Chandler Bing en la serie “Friends”.
Durante años, habló abiertamente sobre su lucha contra las adicciones.
Incluso abordó su historia en su libro publicado en 2022. El caso reabre el debate sobre el acceso a sustancias controladas en entornos privados. También expone fallas en los controles médicos y en la supervisión de tratamientos.
