Japón probará misiles hipersónicos en territorio de Australia durante la próxima década como parte de una alianza militar para frenar el avance de China. Japón y Australia sellaron este martes 18 de agosto un histórico acuerdo de cooperación militar en Camberra que permitirá a las Fuerzas de Autodefensa niponas realizar ensayos con misiles hipersónicos en polígonos australianos a lo largo de la próxima década.
Ciertamente, esta alianza profundiza la militarización estratégica de Tokio en la región del Indo-Pacífico para contrarrestar la influencia geopolítica de China. Los ministerios de defensa de ambas naciones aceleraron la integración de sus programas de armamento avanzado.
Acuerdo en Camberra, ensayos de misiles hipersónicos y ampliación del pacto de 2023
Sobre los compromisos asumidos en la capital australiana, el ministro de Defensa anfitrión, Richard Marles, y su homólogo japonés, Shinjiro Koizumi, detallaron que el convenio amplía el marco legal suscrito en 2023 para el despliegue de tropas e instrucción conjunta en suelo oceánico. En este sentido, la cooperación técnica abarcará pruebas de tiro de diversa índole, consolidando precedentes como el disparo de proyectiles en 2023 y el lanzamiento de misiles antibuque completado en 2025 por unidades niponas.
«Acordamos que las fuerzas japonesas puedan usar durante la próxima década los campos de prueba australianos para diversas capacidades de misiles, incluido el programa de misiles hipersónicos», anunció el ministro Richard Marles en rueda de prensa.
Por consiguiente, ambas delegaciones buscan optimizar el alcance operativo de sus arsenales frente a eventuales escenarios de confrontación bélica.
Escudo láser «Boobook», Libro Blanco y contrapeso frente a Pekín
Desarrollo tecnológico y vigilancia litoral
Por su parte, los titulares de Defensa acordaron fabricar de manera conjunta el sistema láser «Boobook» —denominado así en homenaje a una especie de búho australiano de alta visión nocturna—, diseñado para detectar y neutralizar amenazas desde plataformas terrestres y costeras. En este contexto, la iniciativa responde a las exigencias de Washington a sus socios para elevar el gasto bélico e incorporar innovaciones como drones e inteligencia artificial, directrices plasmadas a inicios de mes en el nuevo Libro Blanco de Defensa de Tokio.
Fricciones diplomáticas y la postura sobre Taiwán
Por otro lado, los lazos bilaterales entre Pekín y Tokio atraviesan un periodo de intensa tirantez luego de que la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, advirtiera a finales de 2025 que una agresión china contra Taiwán amenazaría la supervivencia de Japón y justificaría una respuesta militar de sus tropas. Ciertamente, Camberra y Tokio consolidan un frente común para preservar el equilibrio naval en las rutas marítimas del Pacífico.
Con información de EFE
