Irán elude sanciones internacionales mediante criptomonedas. Tras más de tres semanas de protestas reprimidas en Irán, que dejaron oficialmente más de 3.000 muertos, el régimen de Teherán ha encontrado en las criptomonedas una herramienta clave para eludir sanciones internacionales, según explicó Ari Redboard, responsable de políticas mundiales de TRM Labs, empresa especializada en el monitoreo de transacciones en blockchain.
En una entrevista con RFI, Redboard señaló que Irán, uno de los países más sancionados del mundo, lleva más de una década experimentando con estas monedas digitales para evadir restricciones financieras y blanquear capitales, en combinación con métodos tradicionales como el contrabando de petróleo y divisas. “Las criptomonedas son solo una herramienta dentro de un rompecabezas más amplio de operaciones financieras ilícitas”, explicó.
El experto detalló que los Guardianes de la Revolución desempeñan un papel central en estas actividades. Según TRM Labs, se han identificado más de 5.000 carteras de criptomonedas vinculadas a este organismo, con transacciones que superan los 3.000 millones de dólares desde 2023. “Estas operaciones reflejan la magnitud del involucramiento del aparato militar y de seguridad en la economía iraní”, aseguró.
Irán elude sanciones internacionales mediante criptomonedas
Redboard explicó que la transparencia inherente a las blockchains públicas permite rastrear movimientos de dinero, pero se pierde visibilidad cuando las criptomonedas se convierten en divisas tradicionales. “Conocemos a Irán y su intención de mantenerse en el poder por todos los medios; estos fondos probablemente se destinan a financiar actividades desestabilizadoras en la región y la adquisición de armas”, señaló.
No obstante, el especialista subrayó que la mayoría del uso de criptomonedas en Irán corresponde al comercio minorista, con estimaciones de 9.900 millones de dólares en transacciones durante 2025, utilizadas por ciudadanos para proteger sus ahorros, realizar compras o canalizar ayuda humanitaria. “Es la paradoja de las criptomonedas: sirven como salvavidas para la población y al mismo tiempo facilitan operaciones ilícitas del régimen”, concluyó.
