Informe de la OPEP afirma que Venezuela mantuvo una extracción petrolera estable de 1.201.000 barriles por día durante el cierre de agosto. La producción petrolera venezolana cerró el mes de agosto en una meseta operativa al promediar 1.201.000 barriles diarios, registrando una leve variación de apenas 1.000 barriles por día frente al balance previo de julio, según los datos oficiales presentados este jueves 10 de septiembre de 2026 en el informe mensual de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Por lo tanto, los números remitidos por el Ministerio de Hidrocarburos confirman que el restablecimiento de los campos energéticos avanza con un ritmo más pausado respecto a las proyecciones de analistas internacionales, aun en medio de la flexibilización de medidas coercitivas y las nuevas pautas bilaterales con Estados Unidos.
Ante este escenario, el balance refleja un contraste notable: mientras la comercialización del crudo Merey experimenta una sustancial recuperación de precios al erradicar los castigos de descuento en el mercado exterior, la infraestructura de perforación en tierra y costa afuera continúa trabajando a mínimos históricos con solo dos taladros operativos.
Disparidad de registros, evolución interanual y proyecciones de inversión hacia 2027
En primer lugar, los parámetros aportados de forma directa por la administración venezolana reflejan un avance gradual en el balance anual, considerando que la extracción de agosto superó en 34.000 barriles diarios (un alza de 2,91 %) la media de 1.167.000 barriles computada en el segundo trimestre de 2026. En este sentido, al cotejar el desempeño actual con el promedio general de 1.081.000 barriles registrado durante 2025, el crecimiento neto acumulado en los primeros ocho meses del año se sitúa en 120.000 barriles por jornada.
Conforme al desglose técnico de las fuentes secundarias de la OPEP, el bombeo asignado a Venezuela en agosto se tasó en 1.145.000 barriles diarios, fijando una diferencia a la baja de 56.000 barriles por día (4,80 %) respecto a la comunicación oficial, si bien dichos estimadores externos calcularon un salto mensual de 23.000 barriles diarios en relación con el periodo anterior.
Asimismo, la cuota venezolana representó únicamente el 4,76 % del total consolidado de la OPEP, cartel que colocó su producción global en 24.081.000 barriles diarios tras un alza agregada de 346.000 unidades, donde Iraq lideró el repunte con 664.000 barriles adicionales hasta los 4.163.000 diarios, mientras Irán disminuyó 399.000 barriles (cerrando en 3.257.000 diarios) y Arabia Saudita moderó su cuota a 7.276.000 barriles tras recortar 75.000 barriles.
De cara al mediano plazo, las expectativas de aceleración productiva se proyectan hacia el segundo semestre de 2027, sustentadas en el convenio suscrito con la firma estadounidense North American Blue Energy Partners (Nabep), compañía en la cual el Departamento de Guerra de EE. UU. mantiene una participación accionaria del 35 %.
Cotización del Merey 16, reducción del diferencial y el límite de las plataformas
Fin de los descuentos y alza a 76,82 dólares por barril
Por su parte, el crudo marcador venezolano Merey de 16 grados API anotó uno de los ascensos más vigorosos de toda la canasta OPEP durante agosto, escalando casi 10 dólares en un solo mes para instalarse en una media de 76,82 dólares por barril.
De manera paralela, este repunte achicó la brecha frente a la cesta general del organismo —tasada en 86,44 dólares— a una diferencia inferior a 10 dólares, marcando un comportamiento histórico frente a los ejercicios anteriores.
La reactivación de los despachos exteriores ha permitido monetizar inventarios acumulados sin verse obligados a ceder rebajas de precio forzosas en terminales marítimos internacionales.
La parálisis del parque de taladros en los campos petrolíferos
Al respecto, la capacidad técnica de exploración y desarrollo de nuevos yacimientos continúa bajo un severo cuello de botella estructural, ratificado por los balances de la OPEP al indicar que el país mantiene apenas dos plataformas de perforación en condición activa.
Esta limitación en el parque de taladros restringe las opciones inmediatas de incrementar sustancialmente el flujo en boca de pozo sin antes inyectar capital masivo en reacondicionamiento técnico y logística de superficie.
Con información de Banca y Negocios
