Dinorah Figuera frena la exigencia de elecciones inmediatas al advertir que la mesa de negociación con el chavismo apenas inició el 1 de agosto bajo un complejo debate de garantías. La presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, Dinorah Figuera, respondió este jueves 10 de septiembre de 2026 a las demandas de diversos sectores ciudadanos que reclaman la convocatoria urgente de elecciones generales, aclarando que su delegación asumió formalmente la conducción de las negociaciones políticas con el chavismo apenas el pasado 1 de agosto.
Por lo tanto, la dirigente parlamentaria enfatizó que la resolución del conflicto institucional pasa por un proceso de concertación altamente complejo que demanda plazos técnicos y políticos para madurar.
Ante este escenario, la vocera legislativa procuró atenuar las presiones de la opinión pública, argumentando que las conversaciones con el oficialismo exigen la edificación de garantías recíprocas entre actores con visiones contrapuestas.
Respuesta a la demanda de votaciones prontas y balance del trabajo desde agosto
En primer lugar, los señalamientos de la diputada tuvieron lugar durante una videoconferencia institucional sostenida con el gremio de profesionales del derecho del estado Mérida. En este sentido, Figuera expuso los factores que impiden acelerar los tiempos electorales sin antes blindar las condiciones mínimas para todas las partes involucradas en la pugna institucional.
«A veces nos dicen, hay un sector de la población que nos dice, elecciones ya, elecciones lo más pronto posible, pero quiero decirles a ustedes que apenas el primero de agosto nosotros asumimos esta responsabilidad y que en el camino hemos trabajado muy duro, muy difícil», puntualizó Figuera ante los abogados merideños, justificando la necesidad de prudencia en los anuncios públicos.
Asimismo, la representante opositora sostuvo que el avance de este proceso implica jornadas de alta exigencia metodológica y política para estructurar una ruta creíble.
Construcción de garantías, discrepancias de fondo y consolidación de acuerdos
Un mecanismo que trasciende el simple diálogo
Por su parte, la presidenta del parlamento electo en 2015 puntualizó que los acercamientos bilaterales no se circunscriben a una tertulia política tradicional, sino que involucran la resolución de discrepancias jurídicas profundas y el establecimiento de compromisos vinculantes: «Es un proceso que no solamente es de diálogo (…) también tiene que ver con un proceso donde se dirimen aspectos con garantías en la búsqueda, la construcción de un propósito común, pero con diferentes visiones», subrayó.
La fase de debate técnico hacia los pactos definitivos
Al respecto, Figuera detalló que la disparidad de enfoques entre las comisiones negociadoras propicia intercambios ásperos y discusiones complejas que requieren etapas intermedias de análisis: «Eso a veces lleva un motivo de conversación (…) que definitivamente luego van a un proceso de evaluación y un proceso ya de constitución de la idea, producto de esa discusión y de ese debate», concluyó la dirigente, reiterando que la meta final apunta a decantar esas fricciones en entendimientos concretos y sostenibles.
Con información de Alertas 24
