Fraudes con criptomonedas podrían superar los US$4.000 millones en 2025. El año 2025 avanza como uno de los más críticos para la seguridad del ecosistema cripto. Solo en los primeros seis meses, las pérdidas por ataques y estafas alcanzaron US$2.170 millones, superando el total registrado durante todo 2024, según datos de Chainalysis. Las proyecciones apuntan a que el año podría cerrar con más de US$4.000 millones en activos robados, un máximo histórico.
La compañía de ciberseguridad ESET revisó los casos más significativos ocurridos este año y advirtió que, pese a la creciente institucionalización del mercado —que incluye entradas récord de US$5.950 millones en ETF de criptomonedas y nuevas compras corporativas como las de Strategy (antes MicroStrategy)—, el sector sigue evidenciando fallas estructurales en seguridad.
Fraudes con criptomonedas podrían superar los US$4.000 millones en 2025
Uno de los episodios más graves fue el hackeo al exchange Bybit, donde se desviaron US$1.500 millones en Ethereum. BBC señaló que se trató del mayor robo en la historia cripto.
El ataque no afectó directamente los servidores del exchange, sino a un proveedor externo encargado de una integración crítica. Los atacantes modificaron la dirección de destino de los fondos y Bybit, creyendo que operaba con su propia billetera, terminó enviando todo a los hackers.
Para ESET, este caso evidencia cómo las cadenas de terceros pueden convertirse en el eslabón más débil.
Debilidades en DeFi: fallas de código
Los ataques a Balancer y proyectos asociados, como Beets Finance, dejaron pérdidas superiores a US$100 millones. Un error en el contrato inteligente permitió retiros no autorizados, un recordatorio de que la velocidad en el lanzamiento de productos suele superar a las auditorías profundas del código.
Phishing: el enemigo silencioso
Mientras los grandes exchanges enfrentan ataques sofisticados, los usuarios también siguen en riesgo. Las estafas de phishing generaron US$410 millones en pérdidas, lo que representa 23,35% de los fondos robados en la primera mitad del año, según CertiK.
La ingeniería social continúa siendo tan efectiva como las vulnerabilidades técnicas.
Vulnerabilidades persistentes
Aunque 2025 no ha registrado grandes incidentes en puentes blockchain, este sigue siendo uno de los puntos de mayor riesgo. El caso emblemático del puente Ronin, que permitió el robo de US$600 millones en 2022, sigue marcando las alertas.
La interconectividad, clave para la escalabilidad del ecosistema, también amplía la superficie de ataque.
“La ciberdelincuencia va un paso adelante”
Para Camilo Gutiérrez Amaya, jefe del laboratorio de ESET Latinoamérica, la profesionalización de los atacantes es evidente:
“Incluso con mayor madurez técnica y regulatoria, los ciberdelincuentes han demostrado que siguen un paso por delante en 2025”.
Gutiérrez advierte que muchos de los robos más grandes no se debieron a fallas de infraestructura sino a errores humanos, integraciones mal administradas y código sin auditar, un problema que la innovación por sí sola no resuelve.
