Flávio Bolsonaro lidera la carrera electoral en Brasil y promete una reforma constitucional contra el Supremo mientras acusa a Lula en medio del escándalo del Banco Master. El candidato presidencial opositor Flávio Bolsonaro sacudió el tablero institucional de Brasil este miércoles 7 de octubre de 2026.
El abanderado del Partido Liberal (PL) aseguró ante los medios de comunicación que impulsará un paquete integral de enmiendas a la Constitución si conquista la jefatura del Estado en el balotaje, colocando en el centro de su programa una reforma estructural al Poder Judicial.
El dirigente argumentó que el Supremo Tribunal Federal desatiende los principios de «una democracia plena», postura con la cual profundiza el enfrentamiento entre los poderes públicos antes de medirse directamente contra el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, quien alcanzó el 45 % de los votos.
El paquete de enmiendas, fin de la reelección y respuesta a sus críticos
El aspirante conservador enumeró los pilares fundamentales que articularán sus iniciativas de modificación a la Carta Magna.
Bolsonaro defendió la necesidad de poner un freno definitivo a los mandatos consecutivos de los mandatarios en el Palacio de Planalto.
El candidato del PL promovió medidas para prohibir la reelección de los jefes de Estado, reducir la edad de imputabilidad penal en el código criminal y aprobar una reforma tributaria de amplio alcance.
En tal sentido, el hijo del expresidente Jair Bolsonaro respondió con firmeza a los ataques de sus adversarios ideológicos, quienes le acusan de intentar quebrar el orden democrático para completar la agenda que dejó pendiente su progenitor.
Bolsonaro desestimó semejantes acusaciones políticas y demandó «realismo» a los periodistas que cubren las incidencias de la carrera electoral.
A este respecto, el abanderado opositor invirtió la carga de los señalamientos al sostener que la verdadera «amenaza para la democracia» proviene del propio Lula da Silva.
Asimismo, el dirigente lanzó duras incriminaciones públicas contra el gobernante de izquierda, aunque omitió presentar pruebas documentales ante la prensa:
- Bolsonaro acusó a Lula de intimidar directamente a los directores de los principales medios de comunicación del país.
- El candidato opositor sostuvo que el mandatario forjó una alianza con un magistrado del Supremo para rastrear las fuentes secretas de un reportero.
- El aspirante liberal aseveró que las instituciones viven una degradación sistemática bajo la conducción del líder del Partido de los Trabajadores.
Aunado a esto, Bolsonaro proclamó su compromiso con la estabilidad institucional ante las preguntas de los cronistas: «Ahora la democracia está en crisis. Lo que quiero es promover la paz, la seguridad jurídica y que Brasil vuelva a la normalidad».
Crisis en el Supremo, el fraude del Banco Master y el pulso judicial
Secretismo en la reforma y coincidencia de discursos
Por otra parte, la propuesta de meter en cintura al máximo órgano de justicia acapara los mayores recelos en la opinión pública brasileña.
El punto más polémico de su propuesta constitucional apunta directamente al Poder Judicial, aunque Bolsonaro prefirió no detallar el calado exacto ni el alcance de las restricciones:
Curiosamente, el debate sobre el aparato judicial no pertenece en exclusiva a la bancada conservadora, debido a que el propio presidente Lula da Silva también ha defendido una reforma a la judicatura a lo largo de sus mítines de campaña.
En consecuencia, los juristas y académicos de Brasilia analizan con lupa los discursos de ambos contendientes, temiendo que las iniciativas debiliten la separación republicana de poderes.
De igual manera, los mercados financieros observan con cautela las propuestas tributarias y penales ante el escenario de gobernabilidad que definirá la segunda vuelta.
El escándalo de 10.000 millones de dólares que sacude al tribunal
Por añadidura, el Supremo Tribunal Federal encara un profundo vendaval ético e institucional que alimenta el discurso de los candidatos.
La alta corte atraviesa una severa crisis luego de que las averiguaciones fiscales vincularon a varios de sus jueces con el millonario desfalco del Banco Master.
El Banco Central ordenó la liquidación forzosa de la entidad crediticia el año pasado tras destapar un fraude colosal que rebasa los 10.000 millones de dólares (unos 8.900 millones de euros).
Por otro lado, los investigadores descubrieron que diversos magistrados mantenían estrechos vínculos personales y transacciones comerciales directas con Daniel Vorcaro, dueño del quebrado consorcio bancario.
Vorcaro cumple actualmente prisión preventiva por encabezar la trama financiera, un expediente criminal que salpica igualmente a decenas de figuras políticas y dirigentes de diversa orientación ideológica.
De modo que el lodazal de corrupción bancaria brinda combustible al plan de Bolsonaro para desarmar la influencia de los togados sobre la vida pública nacional.
Con información de EFE
