Valencia, 7 de octubre de 2026-. Ministerio del Interior de Francia suspendió el uso de granadas de aturdimiento en protestas estudiantiles después de que un adolescente de 15 años perdiera una mano durante un enfrentamiento con la Policía.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció la suspensión mientras se esclarecen las circunstancias del incidente ocurrido en la ciudad de Lens. El funcionario señaló que existe una alta posibilidad de que una granada policial haya provocado la grave lesión.
La medida se aplicará específicamente al movimiento de estudiantes de secundaria y permanecerá vigente hasta que avance la investigación sobre lo ocurrido.
Las autoridades francesas mantienen abiertas 18 investigaciones relacionadas con posibles abusos policiales durante las protestas, según informó Nuñez.
Protestas estudiantiles acumulan miles de detenciones
Las movilizaciones comenzaron en septiembre debido a reclamos relacionados con el deterioro de las instalaciones educativas, la falta de profesores y las condiciones de enseñanza.
Las protestas se extendieron por distintas ciudades francesas y han provocado enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Más de 6.500 personas han sido detenidas desde el inicio del movimiento, principalmente menores de edad.
Durante la jornada del martes, más de 250.000 personas participaron en manifestaciones en todo el país. El Ministerio del Interior contabilizó cerca de 500 detenciones y reportó cientos de agentes heridos.
Además, estudiantes han resultado lesionados durante los enfrentamientos. Entre los casos señalados figura el de un adolescente que sufrió lesiones en el rostro durante una intervención policial.
Gobierno enfrenta presión por el uso de la fuerza
Las denuncias sobre las actuaciones policiales han generado críticas de organizaciones de derechos humanos, abogados y sectores políticos.
Los abogados de algunos estudiantes detenidos también han denunciado insultos y agresiones durante los procedimientos de arresto.
Desde la izquierda francesa se cuestionó la decisión del Gobierno de suspender las granadas en protestas estudiantiles únicamente después de que un adolescente sufriera una lesión grave.
El Ejecutivo, por su parte, sostiene que los episodios de violencia registrados durante las movilizaciones requieren intervención policial y ha defendido la actuación de las fuerzas de seguridad en la mayoría de los casos.
El primer ministro Sébastien Lecornu afirmó que las demandas de los estudiantes son legítimas y llamó a escuchar sus planteamientos, aunque también condenó los episodios violentos registrados durante las protestas.
