Fiscales de cuatro estados piden a la FDA eliminar restricciones sobre píldora abortiva. La píldora abortiva es segura, pero sigue enfrentando limitaciones legales y regulatorias en EE.UU.
Los fiscales generales de California, Nueva York, Massachusetts y Nueva Jersey solicitaron a la FDA eliminar restricciones sobre la mifepristona. El medicamento, usado junto con misoprostol, interrumpe embarazos de hasta 10 semanas y trata abortos espontáneos tempranos.
En una petición formal, los fiscales calificaron las regulaciones actuales como “médicamente innecesarias”. La mifepristona fue aprobada hace más de 20 años y tiene un sólido historial de seguridad.
Letitia James, fiscal de Nueva York, instó a la FDA a seguir la evidencia científica. Afirmó que las barreras impuestas “alejan a los proveedores” y dificultan el acceso, especialmente en comunidades rurales y desatendidas.
La solicitud se produce mientras la FDA evalúa revisar la seguridad del medicamento. Esto ha generado preocupación entre defensores de la salud reproductiva. Temen que se restrinja aún más el acceso tras la revocación de Roe vs. Wade en 2022.
Los fiscales piden eliminar el programa REMS, que impone certificaciones para farmacias y prescriptores, y exige formularios de consentimiento firmados por pacientes. Alegan que estos requisitos disuaden a clínicas de medicina general de ofrecer el medicamento.
Fiscales de cuatro estados piden a la FDA eliminar restricciones sobre píldora abortiva
La FDA defiende el REMS como medida para “mitigar riesgos graves”, exigiendo capacitación médica para detectar posibles complicaciones. Sin embargo, estudios independientes y organismos médicos sostienen que la mifepristona es segura y eficaz.
Algunos sectores conservadores han promovido estudios que cuestionan su seguridad. No obstante, esos trabajos carecen de revisión por pares y han sido refutados por expertos y medios como The Washington Post.
Los fiscales pidieron usar la revisión de la FDA como oportunidad para eliminar obstáculos. Señalan que levantar las restricciones ampliaría el acceso a un medicamento esencial para la salud reproductiva.
