Valencia, 24 de marzo de 2026-. Filipinas declaró estado de emergencia energética por la guerra contra Irán. El presidente Ferdinand Marcos Jr. firmó una orden ejecutiva para enfrentar el peligro inminente sobre el suministro del país. Esta medida busca proteger la estabilidad económica frente a las perturbaciones en el mercado energético global.
La decisión se fundamenta en un informe crítico presentado por el secretario de Energía filipino. El documento advierte sobre niveles alarmantes en las reservas de hidrocarburos destinadas al consumo interno. Por ello, el gobierno considera urgente aplicar acciones coordinadas para garantizar la suficiencia energética en todas las provincias.
Filipinas declaró estado de emergencia energética por la guerra contra Irán
Las naciones asiáticas son altamente dependientes de los envíos que transitan por el estrecho de Ormuz. El bloqueo de esta vía marítima ha interrumpido el flujo del 20% del petróleo y gas mundial. Filipinas, al igual que sus vecinos, sufre las consecuencias directas de esta parálisis en el comercio internacional.
Al tiempo que Filipinas declara emergencia energética nacional, el precio del barril de petróleo Brent superó los 100 dólares. Esta subida afecta los costos de transporte y la generación de electricidad en todo el archipiélago. La orden presidencial permitirá al Estado eludir ciertos procedimientos burocráticos para adquirir materias primas con mayor rapidez.
Como medida de contingencia, el gobierno autorizó temporalmente el uso de productos petrolíferos de estándar Euro II. Aunque estos combustibles son más contaminantes, su uso en la industria y el transporte es vital ahora. Esta decisión refleja la severidad de la crisis que atraviesa el sector energético en la región.
Ultimátum y tensiones internacionales
La situación en el estrecho de Ormuz sigue siendo el principal foco de tensión entre las potencias. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, otorgó un plazo de espera antes de atacar infraestructuras clave. Washington exige la reapertura inmediata de esta ruta para normalizar el paso del gas natural licuado.
Mientras Filipinas declara emergencia energética nacional, se constituye un comité especial de protección para vigilar los precios. El presidente Marcos Jr. tiene ahora la facultad legal de controlar los costos de los productos derivados del crudo. Se busca evitar la especulación y proteger el bolsillo de los ciudadanos durante la vigencia del decreto.
El comité de emergencia trabajará de la mano con las empresas importadoras para buscar rutas alternativas de suministro. El objetivo es reducir la vulnerabilidad del país ante los eventos bélicos que ocurren en el Medio Oriente. Por ahora, el racionamiento eléctrico y de combustible sigue siendo una posibilidad latente para la población filipina.
