Valencia, 11 de noviembre de 2025-. Exigen que OpenAI retire la herramienta Sora por riesgos de deepfakes. La nueva aplicación Sora 2 de OpenAI genera imágenes y videos mediante inteligencia artificial, despertando alarma internacional.
Expertos y grupos de defensa alertan sobre la creación de deepfakes no consensuados que afectan la privacidad de las personas.
La preocupación se centra en la facilidad para manipular la imagen de cualquier individuo, incluso después de su muerte.
Exigen que OpenAI retire la herramienta Sora por riesgos de deepfakes
Sora 2 permite recrear escenas absurdas o inquietantes, desde celebridades en situaciones ficticias hasta videos de cámaras de timbre simuladas.
Grupos como Public Citizen consideran que la aplicación muestra un «desprecio imprudente» por la seguridad y derechos de los usuarios.
J.B. Branch, defensor de políticas tecnológicas, advierte que la proliferación de deepfakes puede amenazar la confianza en la información y la democracia.
La organización solicitó a OpenAI retirar Sora 2 del público y envió copia de su carta al Congreso de Estados Unidos.
El riesgo de contenidos fetichizados o violentos afecta especialmente a mujeres y poblaciones vulnerables, según los defensores de derechos digitales.
OpenAI ha introducido bloqueos para desnudez y acuerdos con familiares de figuras públicas, pero la crítica persiste sobre la moderación insuficiente.
Respuestas y medidas de OpenAI
Tras la polémica, la empresa alcanzó acuerdos con la familia de Martin Luther King Jr. y con actores y sindicatos de Hollywood.
OpenAI destacó que la moderación estricta puede ser frustrante, pero busca proteger la privacidad y los derechos de terceros.
En Japón, la compañía colabora con estudios de animación y videojuegos para evitar el uso no autorizado de personajes famosos.
La controversia recuerda casos anteriores con ChatGPT, donde la empresa fue acusada de lanzar productos sin pruebas adecuadas.
Activistas y expertos sostienen que el enfoque de «lanzar y disculparse después» prioriza la adopción rápida sobre la seguridad de los usuarios.
Mientras la aplicación sigue disponible, la discusión sobre regulación y ética de la inteligencia artificial continúa creciendo globalmente.
