Excongresista David Rivera declarado culpable en Miami por lobby secreto para Venezuela. Un jurado federal de Miami emitió un veredicto de culpabilidad este viernes 1 de mayo de 2026 contra el excongresista republicano David Rivera. El exlegislador fue hallado responsable de actuar como agente extranjero no registrado y de conspirar para cometer lavado de dinero, tras revelarse su participación en una operación de influencia financiada por el gobierno venezolano.
La investigación determinó que Rivera firmó un contrato por aproximadamente 50 millones de dólares con una filial de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) durante el primer mandato de Donald Trump. El objetivo de este acuerdo era ejecutar un lobby «en las sombras» para suavizar las sanciones de Estados Unidos contra la administración de Nicolás Maduro y mejorar las relaciones bilaterales.
Excongresista David Rivera declarado culpable en Miami por lobby secreto para Venezuela
El juicio expuso una red de contactos que llegaba hasta los niveles más altos de la política en Washington. Los fiscales demostraron que Rivera:
- Utilizó sus nexos con figuras influyentes, incluyendo al entorno del actual secretario de Estado, Marco Rubio, para intentar moldear la política exterior.
- Mantenía comunicaciones cifradas y utilizaba nombres en clave para ocultar la identidad de los funcionarios venezolanos y el rastro de los pagos millonarios.
- Fue reclutado directamente por altos cargos de Caracas, mencionándose específicamente a la entonces vicepresidenta y actual mandataria encargada, Delcy Rodríguez.
El rechazo a la tesis de la defensa
La defensa de David Rivera intentó sostener que sus gestiones eran estrictamente comerciales y buscaban atraer inversiones petroleras, lo que —según sus abogados— lo eximía de registrarse bajo la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA). No obstante, el jurado desestimó estos argumentos tras semanas de testimonios y pruebas documentales que confirmaron la naturaleza política y oculta de sus servicios.
Este caso subraya la importancia de Miami como centro de operaciones para influencias extranjeras en la región y pone de relieve los complejos vínculos entre políticos estadounidenses y gobiernos latinoamericanos bajo escrutinio internacional.
Con información de BitlyANews.
