Valencia, 18 de diciembre de 2025-. Estados Unidos sancionó a jueces de la CPI por investigar a Israel. EE.UU. sanciona jueces de la CPI, anunció el Departamento de Estado este jueves, en respuesta a investigaciones contra ciudadanos israelíes.
Las medidas afectan a Gocha Lordkipanidze, de Georgia, y Erdenebalsuren Damdin, de Mongolia, por supuestamente enjuiciar ciudadanos israelíes sin consentimiento.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que las acciones de la Corte Penal Internacional violan la soberanía de Estados Unidos e Israel.
Estados Unidos sancionó a jueces de la CPI por investigar a Israel
Estados Unidos e Israel no son parte del Estatuto de Roma y rechazan la jurisdicción de la CPI.
Rubio declaró que continuarán tomando “consecuencias significativas y tangibles” contra lo que consideran acciones legales abusivas del tribunal.
La decisión coincide con la confirmación de la Corte sobre su competencia en investigaciones tras el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023.
Impacto en la CPI y funcionarios
Las sanciones previas del Gobierno de Trump ya afectaron a tres fiscales y seis jueces, limitando su acceso a Estados Unidos.
Los funcionarios sancionados tienen congelados sus activos en bancos estadounidenses y no pueden ingresar al país.
La CPI respondió calificando las sanciones como un ataque “flagrante a la independencia de una institución judicial imparcial”.
Reacciones de Israel
Israel expresó su agradecimiento por la postura de Marco Rubio, destacando su “clara posición moral”, según el ministro de Exteriores Gideon Saar.
La CPI mantiene órdenes de arresto vigentes contra el primer ministro Benjamin Netanyahu y su exministro de Defensa Yoav Galant.
El rechazo de la Corte al recurso israelí confirma que seguirá investigando presuntos abusos de derechos humanos en territorios palestinos.
Analistas destacan que estas sanciones podrían tensar aún más las relaciones internacionales y generar nuevos enfrentamientos diplomáticos.
Estados Unidos reafirma su política de defensa de sus ciudadanos e intereses, mientras la CPI insiste en mantener su independencia judicial.
