Estados Unidos proyecta elevar la producción de crudo en Venezuela a 1,5 millones de barriles diarios para reponer su reserva estratégica a precios de remate. El secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, aseguró este lunes 14 de septiembre de 2026 que Venezuela cuenta con la capacidad técnica y operativa suficiente para aumentar su producción de petróleo en el corto plazo y alcanzar una tasa de 1,5 millones de barriles por día, todo bajo el marco del reciente acuerdo energético suscrito entre Caracas y Washington.
Por lo tanto, el alto funcionario estadounidense garantizó que las corporaciones privadas de su país asumirán el rol estelar para reactivar los pozos, desplegando cuantiosas sumas de capital e instalando operaciones en el territorio caribeño para acelerar la extracción desde los niveles actuales de 1,2 y 1,3 millones de barriles diarios.
Ante este escenario, la estrategia de la Casa Blanca busca no solo reanimar el parque petrolero venezolano, sino también aprovechar ese volumen de hidrocarburos para reabastecer sus propios depósitos de emergencia a valores sumamente ventajosos.
El empuje del capital estadounidense, el ritmo de extracción y el espejo de Guyana
Durante una entrevista televisiva, la reportera consultó directamente al secretario si la industria podía dar ese salto cuantitativo con rapidez, a lo que Burgum respondió con contundencia: «Sí, podemos, y sucederá gracias a las empresas estadounidenses».
En este sentido, el integrante del gabinete norteamericano resaltó el enorme interés que muestran los consorcios energéticos internacionales, describiendo cómo diversas firmas ya evalúan oportunidades de negocio, trasladan personal y alistan recursos financieros para incorporar nuevos caudales a la red de producción a un paso vertiginoso.
Asimismo, Burgum trazó una analogía directa entre este proceso de reactivación en suelo venezolano y el auge petrolero que experimenta la vecina Guyana, nación con la cual el gobierno de Estados Unidos preserva una estrecha sociedad energética.
Al referirse al panorama regional, el funcionario calificó la cuenca guyanesa como «otro de estos lugares milagrosos», proyectando que el hemisferio consolidará una posición hegemónica en la oferta global de hidrocarburos si ambos países logran sostener sus cronogramas de expansión.
El crudo pesado en la reserva estratégica y el esquema de canje comercial
Barriles a bajo costo para reponer los inventarios de Washington
Por su parte, la conversación abordó el destino final del hidrocarburo venezolano, caracterizado históricamente por su densidad y alto contenido de azufre, frente a la urgente necesidad de nutrir la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos (SPR), cuyos depósitos registran mínimos históricos.
Al respecto, Burgum confirmó que Washington empleará este recurso para reabastecer sus tanques de emergencia mediante mecanismos flexibles de intercambio comercial en lugar de simples traslados físicos: «Ni siquiera tiene que ser barriles físicos; podemos hacer intercambios».
Ahorro millonario y el debate sobre la infraestructura
Al respecto, el titular de la cartera del Interior calculó un ahorro monumental para las arcas públicas norteamericanas gracias a las cláusulas pactadas en el entendimiento con Caracas. El funcionario enfatizó que «el acuerdo que se acaba de cerrar recientemente nos permitirá rellenar la reserva estratégica de petróleo, tal vez a dólares tan bajos como $30 o $40 por barril», una cifra muy inferior a los costos del mercado spot internacional.
No obstante, diversos analistas del sector energético abrieron un debate sobre la viabilidad de alcanzar la meta de 1,5 millones de barriles diarios en el corto plazo, argumentando que el deterioro estructural de los oleoductos y las refinerías demandará cuantiosas inyecciones de capital y trabajos de ingeniería complejos antes de estabilizar los flujos deseados.
Con información de Alberto News
